Sica, otra santafesina que crece de la mano de Vaca Muerta: aumentará 30% sus negocios y proyecta inversiones por US$ 5 millones

La metalúrgica de Esperanza ya cumplió en octubre su objetivo comercial para todo 2026. El sector Oil & Gas representa el 70% de sus pedidos y abastece a operadoras como YPF, Vista, Tecpetrol y Pampa Energía

El desarrollo de Vaca Muerta sigue ampliando las oportunidades para la industria santafesina. Uno de los casos es Sica Metalúrgica Argentina, con planta industrial en Esperanza, que atraviesa un período de expansión impulsado por la demanda de equipos para la producción y el tratamiento de petróleo y gas.

La compañía proyecta cerrar 2026 con un volumen de negocios más de un 30% superior al registrado en 2025. De hecho, en octubre ya había alcanzado la meta comercial prevista para todo el año, un indicador del crecimiento de la actividad vinculada a la cuenca neuquina.

El negocio energético se consolidó como uno de los principales motores de la empresa. Actualmente, el segmento Oil & Gas concentra alrededor del 70% de sus pedidos, una participación que se mantiene estable, aunque con proyectos cada vez más grandes y técnicamente exigentes.

Según explicó Esteban Weidmann, gerente comercial de Sica, el crecimiento no responde únicamente a un aumento en la cantidad de pedidos, sino también a la mayor escala y complejidad de los equipos solicitados por las operadoras.

Una industria santafesina que abastece a las principales petroleras

Desde Esperanza, Sica fabrica equipamiento industrial que se utiliza en instalaciones de producción, plantas de tratamiento y sistemas de transporte de hidrocarburos.

Entre sus clientes se encuentran algunas de las principales compañías energéticas del país, como YPF, Tecpetrol, Vista, Pluspetrol, Pampa Energía y Pan American Energy, además de empresas transportadoras y grandes contratistas del sector.

Su producción incluye separadores de hidrocarburos, calentadores indirectos, unidades de deshidratación de gas, desarenadores y otros componentes indispensables para el procesamiento y transporte del petróleo y el gas.

La expansión de la actividad no convencional también modificó las exigencias industriales. Para atender estos requerimientos, Sica incorporó capacidades destinadas a fabricar recipientes capaces de soportar presiones de hasta 10.000 psi, con espesores de pared superiores a los 100 milímetros.

Como referencia, esa presión equivale a más de tres veces la que soporta un tubo de GNC de un automóvil, según detalló la compañía.

Inversiones de hasta US$ 5 millones para 2027

El crecimiento comercial abrió una nueva etapa de planificación industrial. Sica evalúa ejecutar durante 2027 un programa de inversiones de entre US$ 4 millones y US$ 5 millones, orientado a ampliar sus capacidades tecnológicas y mejorar la productividad.

Los recursos previstos se destinarían principalmente a incorporar tecnología y automatización, reducir los tiempos de fabricación y preparar la estructura industrial para proyectos energéticos de mayor envergadura.

Actualmente, la planta trabaja con un solo turno de producción, por lo que todavía dispone de margen operativo para incrementar su actividad sin necesidad de ampliar inmediatamente ese esquema.

La empresa considera que las oportunidades asociadas al desarrollo de Vaca Muerta tienen una perspectiva de largo plazo.

En ese sentido, Weidmann señaló que el horizonte de crecimiento puede extenderse durante diez años o más, debido a que las necesidades industriales no dependen de una obra puntual, sino del conjunto de instalaciones y equipos que demandará el aumento sostenido de la producción energética.

Vaca Muerta amplía el mercado para la industria de Santa Fe

El caso de Sica se suma al de otras empresas santafesinas que encontraron en el desarrollo de los hidrocarburos no convencionales una oportunidad para diversificar clientes, incorporar tecnología y aumentar su capacidad productiva.

La expansión de Vaca Muerta no solo demanda inversiones en perforación y extracción. También requiere plantas de tratamiento, sistemas de separación, equipos sometidos a altas presiones, almacenamiento y redes de transporte, actividades en las que la industria metalmecánica provincial cuenta con experiencia y capacidad instalada.

Las proyecciones sectoriales mencionan un potencial de inversiones superior a US$ 200.000 millones durante la próxima década para petróleo, gas y gas natural licuado (GNL), un escenario que podría multiplicar las oportunidades para fabricantes y proveedores industriales.

Con una cartera comercial en crecimiento, clientes entre las principales petroleras y un nuevo programa de inversiones en evaluación, Sica busca consolidar desde Esperanza su participación en una cadena energética que demanda cada vez más equipamiento industrial argentino.

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