El sector agroindustrial tiene un nuevo movimiento para mirar de cerca en Vaca Muerta. Once compañías petroleras presentaron proyectos para desarrollar cultivos bajo riego y mejorar el aprovechamiento del agua en Neuquén. La iniciativa conecta a las operadoras energéticas con actividades que podrían generar oportunidades para proveedores del agro.
Participan YPF, Vista, Pan American Energy, Tecpetrol, Pluspetrol, Pampa Energía, TotalEnergies, Shell, Chevron, GeoPark y Phoenix Global Resources. Cada empresa entregó una propuesta productiva y otra de tratamiento y reutilización de agua: 22 proyectos que deberán atravesar una evaluación técnica antes de su ejecución.
De 200 a 5.000 hectáreas
Las iniciativas productivas contemplan más de 200 hectáreas bajo riego, con experiencias piloto iniciales que superan las 40 hectáreas. Predominan los cultivos forrajeros, especialmente alfalfa, mijo y moha, destinados a abastecer a la ganadería regional y a los crianceros.
Los desarrollos se distribuyen en Añelo, Rincón de Aranda, Bajo del Choique, Lindero Atravesado y Fortín de Piedra. También aparecen propuestas de horticultura bajo cubierta y forestación.
La escala inicial se inscribe en una planificación más amplia: incorporar 5.000 hectáreas bajo riego en la región de Vaca Muerta. Ese programa contempla producciones con antecedentes en otras zonas de Neuquén, como forrajes, olivos, frutos secos, vid y cerezas. El objetivo es aprovechar la infraestructura de abastecimiento de agua para sumar actividades compatibles con el desarrollo energético.
Qué debería mirar la agroindustria
Para las empresas agroindustriales de Santa Fe y la región, la lectura comercial es concreta: si los proyectos avanzan, podrían demandar sistemas de riego, bombas, cañerías, semillas, maquinaria forrajera, equipamiento para invernaderos y servicios agronómicos.
También podrían abrir espacio para soluciones de automatización, monitoreo de suelos, eficiencia hídrica y mantenimiento. Son oportunidades potenciales que surgen del tipo de desarrollos presentados; todavía no equivalen a compras adjudicadas ni a convocatorias abiertas.
El punto a seguir es cómo las operadoras resolverán la ejecución: qué actividades desarrollarán directamente, qué servicios contratarán y qué lugar tendrán los socios especializados. Para los proveedores, conocer esa estructura será tan importante como seguir la cantidad de hectáreas.
Hortalizas y tecnología
Entre las propuestas figura un polo de 4,4 hectáreas bajo cubierta en San Patricio del Chañar, con una producción proyectada de 860 toneladas anuales de hortalizas y 65 empleos permanentes. El sistema hidropónico prevé reducir un 95% el consumo de agua respecto del riego a campo.
Otra iniciativa plantea invernaderos experimentales de alta tecnología y capacitación junto con escuelas agrotécnicas y el INTA. También se presentó una forestación de álamos para controlar la erosión y capturar carbono.
El incentivo petrolero
Detrás de la iniciativa hay, además, un incentivo económico para las compañías. Según informó el medio especializado +P de LM Neuquén, las operadoras que cumplan con los compromisos podrán mantener congelado el canon vigente por el uso industrial del agua, frente a una actualización prevista para enero de 2027. El esquema vincula así el desarrollo productivo con los costos de la actividad petrolera.
Hay una distinción central: el programa agrícola no contempla regar con agua recuperada de la explotación hidrocarburífera. Prevé utilizar agua nueva transportada por los acueductos que abastecen a las áreas petroleras. En paralelo, las iniciativas de reúso buscan reemplazar con agua de producción tratada al menos el 10% del agua dulce utilizada en cada fractura hidráulica.
Tierras y próximos pasos
La proyección también incluye futuras licitaciones de proyectos agrícola-ganaderos en tierras fiscales, tomando como referencia los resultados de estas experiencias iniciales. Por ahora, el paso inmediato es determinar la viabilidad y las condiciones de implementación de las propuestas.
Para la agroindustria, la señal merece atención temprana: la combinación de infraestructura hídrica, participación de grandes operadoras y nuevas superficies productivas podría generar un mercado adicional para sus equipos y conocimientos. El momento para identificar interlocutores y seguir los proyectos empieza antes de que lleguen las órdenes de compra.





























