El Concejo Municipal de Rosario aprobó el pasado jueves una excepción urbanística para que FTM Constructora pueda desarrollar un nuevo proyecto inmobiliario en Sarmiento 925, en pleno centro de la ciudad y en el entorno del histórico Club Español.
La iniciativa contempla la construcción de dos edificios de viviendas, con ingresos independientes y un espacio comercial común en planta baja, y tiene además una particularidad urbanística: fue diseñada teniendo en cuenta la posibilidad de que, en el futuro, el Pasaje Barón de Mauá pueda extenderse desde San Luis hasta Rioja.
El proyecto fue desarrollado por FTM Constructora y proyectado por el arquitecto Enrique Ponce. La aprobación del Concejo permite avanzar con el desarrollo edilicio, al tiempo que deja contemplada la futura transformación del espacio público en esta manzana del Centro Histórico.
Dos edificios y una futura conexión
La propuesta contempla dos bloques independientes. El ubicado sobre calle Sarmiento tendrá planta baja y hasta 10 niveles, con una altura máxima de 31,50 metros, mientras que el edificio interior tendrá planta baja y ocho pisos, con una altura máxima de 25 metros. Ambos contarán con accesos independientes y compartirán un espacio comercial en el nivel de acceso.
El diseño incorpora desde su origen la eventual continuidad del Pasaje Barón de Mauá. Por ese motivo, además del ingreso principal sobre Sarmiento, el proyecto contempla un segundo acceso posterior de 9,50 metros y un sector de esparcimiento que podría vincularse con un nuevo frente público si finalmente se concreta la apertura del pasaje.
La particularidad es que el emprendimiento no queda condicionado a que la calle finalmente se abra. El complejo puede funcionar con su acceso sobre Sarmiento aunque la extensión del pasaje nunca llegue a concretarse. Pero, si el proyecto urbano avanza en el futuro, los edificios ya estarán preparados para vincularse con ese nuevo tramo.
Qué pasará con Barón de Mauá
Actualmente, el Pasaje Barón de Mauá se extiende entre San Luis y San Juan. La posibilidad de prolongarlo hasta Rioja está contemplada en la normativa urbanística de Rosario, aunque hasta ahora no se concretó.
La parcela donde se desarrollará el proyecto forma parte del Área de Reserva para Plan de Detalle Pasaje Barón de Mauá – Club Español, establecida por la Ordenanza N° 10.257.
La normativa plantea como objetivo incorporar nuevos espacios públicos que permitan dar continuidad al pasaje y, al mismo tiempo, jerarquizar las perspectivas urbanas hacia el Club Español, uno de los edificios patrimoniales más importantes de Rosario.
En ese marco, el proyecto privado incorpora una previsión que puede resultar clave para esa futura transformación: una parte de la parcela queda vinculada al eventual trazado del pasaje y el edificio interior fue concebido con la posibilidad de contar con un segundo frente y acceso desde ese espacio.
Una excepción que habilita el desarrollo
La aprobación del Concejo resulta necesaria porque la parcela no contaba originalmente con indicadores urbanísticos propios. La excepción establece las condiciones bajo las cuales podrá avanzar el emprendimiento.
Entre los parámetros considerados se encuentra una altura máxima de 31,50 metros para el bloque frentista y de 25 metros para el edificio interior, además de una separación de nueve metros entre ambos.
También se contempla una servidumbre de deslinde parcelario de 15,25 metros, vinculada al futuro trazado oficial del Pasaje Barón de Mauá.
Desde la Secretaría de Planeamiento habían considerado positiva la sustitución edilicia propuesta y su encuadre dentro de los lineamientos que se encuentran en elaboración para el sector.
Un proyecto inmobiliario que anticipa una transformación urbana
La aprobación del expediente permite ahora a FTM Constructora avanzar con el desarrollo de una nueva propuesta residencial en una ubicación estratégica del centro rosarino.
Pero el proyecto trasciende la construcción de dos edificios. Su diseño busca compatibilizar una inversión privada con una posible ampliación futura del espacio público, dejando preparada la manzana para una transformación que podría modificar la circulación y las visuales de este sector del Centro Histórico.
Así, el desarrollo de Sarmiento 925 se convierte en una de las primeras piezas concretas vinculadas a la eventual extensión del Pasaje Barón de Mauá. Mientras la obra privada puede avanzar independientemente de que el pasaje se concrete, la manzana quedará preparada para integrarse a ese nuevo espacio público si la ciudad finalmente decide avanzar con el Plan de Detalle y la apertura hasta Rioja.



























