Leche o carne: el modelo que permite al tambo ajustar su negocio según los precios

La estrategia se llama beef on dairy y combina la producción lechera con cruzamientos destinados al mercado cárnico. En Santa Fe, UNCOGA muestra el potencial de integrar ambos negocios: engorda terneros de tambo y abastece a siete carnicerías propias.

El tambo tiene un negocio principal, la leche, pero también puede desarrollar una segunda fuente de ingresos con la carne. La relación entre los precios de la leche, los animales de reposición y la hacienda para faena abre la posibilidad de ajustar la estrategia productiva, decidiendo qué parte del rodeo se utiliza para obtener futuras vacas lecheras y cuál para producir terneros con mayor valor cárnico.

Ese esquema tiene un nombre: beef on dairy. Consiste en inseminar una parte de las vacas lecheras con genética de razas de carne, como Angus, para obtener animales destinados al engorde y la posterior faena. Al mismo tiempo, las mejores vacas del establecimiento continúan recibiendo semen sexado para generar las hembras que renovarán el plantel lechero.

La decisión permite incorporar una variable comercial al manejo del tambo. Si la carne ofrece mejores oportunidades, el productor puede orientar más cruzamientos hacia ese destino, siempre que tenga cubierta la reposición de sus vacas. Si mejora el negocio lechero y aumenta el atractivo de criar vaquillonas, puede volver a priorizar los nacimientos destinados a producir leche.

El cambio se realiza sobre las decisiones reproductivas y sus resultados llegan con el ciclo de cría y engorde. Las vacas siguen produciendo leche, mientras el establecimiento busca mejorar el valor de los terneros que nacen y no necesita conservar para renovar su rodeo.

El veterinario del INTA Rafaela Nicolás Welschen explicó esta alternativa durante una jornada del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina en Humboldt. Según señaló, en declaraciones recogidas por Clarín Rural, la leche continúa siendo la principal fuente de facturación del tambo, pero la producción de carne puede funcionar como un complemento que diversifique los ingresos.

La flexibilidad está en poder modificar la genética utilizada según las perspectivas del negocio. Sin embargo, para hacerlo es necesario clasificar las vacas, calcular cuántas hembras se necesitarán para reposición y determinar qué vientres pueden destinarse a cruzamientos carniceros sin comprometer la continuidad de la producción lechera.

En Santa Fe, UNCOGA ofrece un ejemplo concreto de cómo capturar el valor cárnico que genera la actividad tambera, aunque su proyecto se basa en el engorde de machos Holando Argentino, una modalidad diferente de los cruzamientos del beef on dairy.

La federación, integrada por nueve cooperativas del centro oeste santafesino y el noreste cordobés, compra los terneros a sus productores asociados y los lleva a su feedlot de Humboldt. Desde allí articula el engorde, la faena, la distribución y la venta en una cadena de carnicerías propias.

Así, animales que en muchos tambos se vendían a bajo precio pasan a formar parte de un negocio integrado que llega hasta el consumidor. El establecimiento tiene capacidad para 1.000 cabezas y comercializa aproximadamente 250 animales terminados por mes. Los terneros ingresan con entre 180 y 200 kilos y se venden con unos 400 kilos, a los 12 a 14 meses de edad.

La carne abastece a seis carnicerías en Rafaela y una en Sunchales, mientras la entidad prepara un octavo punto de venta. También proyecta incorporar envasado al vacío y evalúa ampliar el feedlot para producir categorías exportables.

El presidente de UNCOGA, Henry César Maletto, sostuvo que el esquema permite agregar valor a los terneros y contribuir al margen de los productores asociados. Para la federación, que nació en 1963 vinculada a la comercialización de ganado en pie, representa una ampliación de su integración productiva y comercial.

Ambas experiencias apuntan a aprovechar mejor los animales que genera el tambo. El beef on dairy interviene desde la genética para obtener terneros de mayor aptitud carnicera; UNCOGA agrega valor mediante el engorde y una cadena comercial propia. Con herramientas diferentes, incorporan a la carne como una segunda unidad de negocio dentro de una actividad históricamente concentrada en la leche.

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