Lo prometió Ruben Ferrero, de Confederaciones Rurales Argentinas. “Prácticamente no hay movimiento ni comercialización de hacienda”, destacó el ruralista.
Los expertos estiman que implica un valor generado por esa tecnología que rondó los 80 dólares por hectárea, por un ahorro de insecticidas del orden de los 20 dólares y un mayor rendimiento que equivale a unos 60 dólares.