Más del 80% de los autos vendidos en el país son importados y el mercado se reconfigura

El presidente de Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina, Sebastián Beato, aseguró que las ventas se mantendrán en niveles similares a 2024, pero advirtió sobre un fuerte proceso de transformación impulsado por la llegada de nuevas marcas y el avance tecnológico, especialmente desde China.

El mercado automotor argentino atraviesa una etapa de transición marcada por una creciente oferta de vehículos, mayor presencia de importados y un salto tecnológico que redefine la competencia entre marcas. Así lo planteó Sebastián Beato, presidente de ACARA, que anticipó un escenario de reconfiguración para el sector.

“Vamos a estar en niveles muy similares al año pasado, quizás un poco por debajo, pero el negocio no está mal: se está reestructurando”, explicó. Según detalló, el ingreso de nuevas marcas y modelos —muchos de ellos con tecnología avanzada— obliga a concesionarios y terminales a adaptarse a un mercado más competitivo.

Uno de los datos más relevantes es el peso de los vehículos importados. De acuerdo a cifras oficiales, más del 80% de los patentamientos corresponden a unidades del exterior, aunque Beato aclaró que gran parte proviene del Mercosur, especialmente de Brasil. “Si sumamos producción nacional y regional, estamos cerca del 93%. Pero también están creciendo fuerte los extra zona: México, Europa y, cada vez más, China”, indicó el ejecutvo en diálogo con LT8.

En ese sentido, destacó la irrupción de marcas chinas, que ya suman 29 en el país y podrían ampliarse en los próximos meses. El dirigente fue contundente sobre el salto tecnológico: “Lo que estamos viendo es una computadora arriba de cuatro ruedas. Autos que interactúan con el conductor, que se estacionan solos, que incorporan inteligencia artificial. Cambia completamente el concepto de vehículo”.

A pesar de ese avance, el factor precio sigue condicionado por la carga impositiva local. “Tenemos impuestos nacionales, provinciales y municipales que encarecen los valores. Aun así, los importados empiezan a competir cada vez más con los modelos locales”, señaló. En ese marco, planteó la necesidad de una competencia “sana”, donde la industria nacional pueda equiparar el nivel tecnológico.

El financiamiento es otro de los puntos clave para sostener la demanda. Si bien reconoció una mejora respecto a años anteriores, Beato advirtió que las tasas siguen siendo elevadas en comparación con la región. “Hoy hablamos de tasas del 40%, cuando en otros países están entre el 14% y el 16%. Mejoramos, pero todavía falta”, explicó. También subrayó la necesidad de recomponer el poder adquisitivo: “Si el salario no acompaña, el consumo se resiente y el mercado se frena”.

En paralelo, el avance de nuevas motorizaciones empieza a ganar terreno. Los vehículos híbridos muestran un crecimiento sostenido y, según Beato, representan una etapa intermedia lógica hacia la electrificación total. “El híbrido es el camino inicial. El eléctrico va a necesitar más tiempo, sobre todo por la infraestructura de carga”, afirmó.

En ese punto, marcó una particularidad del mercado argentino: el uso intensivo del automóvil para viajes largos. “Hoy es difícil tener un auto eléctrico y sentir que lo podés usar para todo. Falta confianza y red de carga. Eso se va a construir con tiempo” sostuvo.

Comentarios