Podés llegar a los cuatro destinos desde las capitales o ciudades principales viajando en micros, auto o avión. Una vez allá, podés contratar excursiones o buscar traslados hasta las bodegas. Esa es la mejor opción para que nadie se tenga que sacrificar para ser conductor designado.
Mendoza, el punto de partida del vino argentino
En Mendoza, Luján de Cuyo, Maipú y el Valle de Uco está la mayoría de la oferta enoturística. Las bodegas de Trapiche, Luigi Bosca, Catena Zapata, Salentein y Zuccardi tienen recorridos por viñedos, salas de elaboración y cavas.
Algunas bodegas también tienen restaurante y alojamiento propios. En Paraje Altamira, por ejemplo, podés visitar Zuccardi Valle de Uco. La bodega usó piedras, arena y agua de la zona para construir su edificio. Después del recorrido, podés almorzar en Piedra Infinita Cocina, con vista a la cordillera de los Andes.
Cafayate y el torrontés de altura
Cafayate está a unos 186 kilómetros de la ciudad de Salta, en los Valles Calchaquíes. Además de disfrutar de un pueblo mágico, podés probar su variedad emblemática de torrontés. Antes de recorrer bodegas, podés pasar por el Museo de la Vid y el Vino, que cuenta la historia de la vitivinicultura regional.
El Porvenir de Cafayate, por ejemplo, te muestra su sala de elaboración y su sala de barricas en visitas de 30 a 40 minutos. Si vas con hambre, la bodega ofrece empanadas con vino, asado bodeguero y hasta da clases de armado de empanadas para grupos. Abre de martes a domingo de 10 a 18, pero los domingos no tiene servicio gastronómico.
Si viajás en octubre, podés sumar la 13.ª Semana del Torrontés de Altura, del 5 al 16 de octubre de 2026. El sábado 10 a las 11, Vasija Secreta organiza un encuentro coral con degustaciones. Ese mismo día a las 19, el Museo de la Vid y el Vino recibe una cata a cielo abierto con más de 30 bodegas.
San Juan, tierra de syrah
La Ruta del Vino también pasa por San Juan, donde te lleva por bodegas y viñedos de los valles de Tulum, Zonda y Ullum. Ahí, vas a encontrar bodegas tradicionales y emprendimientos familiares cerca de la capital. Dentro de las distintas variedades, el syrah tiene un peso fuerte en la identidad vitivinícola sanjuanina, con el malbec y la bonarda también.
Entre los blancos, la provincia produce torrontés sanjuanino y chardonnay. En La Bebida, departamento de Rivadavia, la bodega familiar Merced del Estero ofrece visitas y degustaciones. Tiene turnos de lunes a viernes a las 10.30, 12, 15 y 16.30, y los sábados a las 11, 13.30, 15 y 16.30.
Alto Valle de Río Negro, el vino de la Patagonia
En el Alto Valle de Río Negro, los viñedos conviven con chacras y bodegas históricas. General Roca es uno de los puntos clave para conocer la producción regional, con el pinot noir y el merlot como vinos destacados.
En la Chacra 186, Humberto Canale te recibe para recorrer la bodega y los viñedos, degustar sus vinos y conocer la historia de cinco generaciones de la familia. También tiene una propuesta llamada “Mediodías en los viñedos”. Las visitas salen de miércoles a viernes a las 11, y los sábados y domingos a las 12.
Cuándo viajar a cada región del vino
Si todavía no decidiste por dónde empezar, podés guiarte por las fechas importantes para el vino. Por ejemplo, en octubre, Salta celebra su cepa insignia con la Semana del Torrontés de Altura. En marzo, Mendoza organiza la Fiesta Nacional de la Vendimia. San Juan y el Alto Valle son una opción para visitar y degustar sin importar el momento del año.



























