La polémica por la reconversión de la Costanera Norte y la instalación de un parque acuático sumó un nuevo capítulo político. La presidenta del Concejo Municipal de Rosario, María Eugenia Schmuck, salió a cuestionar con dureza el intento de un sector de la oposición de convocar a una sesión extraordinaria para debatir el tema y aseguró que se trata de “un show político” sin efectos concretos sobre la obra.
La iniciativa había sido impulsada por concejales de Ciudad Futura, sectores del peronismo y aliados socialistas, quienes reunieron diez firmas para solicitar una sesión especial este jueves. Sin embargo, Schmuck sostuvo que la convocatoria “no cumple con la normativa vigente” y remarcó que para habilitar una sesión de esas características se necesita el acompañamiento de la mitad más uno del cuerpo legislativo.
“Tenemos una normativa muy clara desde hace mucho tiempo: para convocar a una sesión especial hacen falta 15 firmas, que es el número que garantiza el quórum. Ellos reunieron diez”, explicó la titular del Palacio Vasallo.
En ese sentido, también planteó que la convocatoria carece de sentido porque el Concejo se encuentra actualmente en período ordinario de sesiones. “Estamos sesionando todas las semanas, las comisiones están funcionando y hay proyectos vinculados al tema que ya están siendo tratados”, señaló.
“El Concejo no puede paralizar una obra”
Más allá de la discusión reglamentaria, Schmuck apuntó directamente contra lo que considera una utilización política del tema. Según expresó, se instaló la idea de que una sesión extraordinaria podría frenar la reconversión de Costa Norte, algo que negó categóricamente.
“Es mentira decirle a la gente que si se juntan 15 concejales sentados en una sesión se paraliza la obra. El Concejo no tiene ninguna atribución para detener una licitación que ya está en marcha”, afirmó.
La presidenta del Concejo sostuvo además que el proyecto impulsado por el Ejecutivo no requiere modificaciones de uso de suelo ni aprobaciones especiales del cuerpo legislativo, ya que el sector involucrado continuará teniendo un perfil recreativo.
“No hay cambio de uso de suelo. Esa zona ya tiene uso recreativo según el código urbano y va a seguir siendo así. Jurídicamente el Concejo no tiene intervención sobre eso”, insistió.
Schmuck también defendió la autonomía normativa del municipio y recordó que Rosario cuenta con una ordenanza específica que establece la prevalencia de las normas locales por sobre las provinciales cuando existan contradicciones.
Una discusión atravesada por la campaña
Durante la entrevista con LT8, la dirigente oficialista vinculó la controversia con el clima electoral y apuntó especialmente contra el concejal Juan Monteverde y los sectores opositores que impulsan la discusión pública.
“No tengo dudas de que esto tiene mucho más que ver con una disputa electoral que con el interés genuino de debatir el parque acuático”, lanzó. En esa línea, comparó la intensidad del debate actual con la falta de sesiones extraordinarias durante los momentos más críticos de la crisis de inseguridad que atravesó Rosario en años anteriores.
“Cuando la ciudad vivía una pandemia de violencia e inseguridad no hubo ningún pedido de este tipo. Ahora aparece una sesión extraordinaria por un parque acuático”, cuestionó.
Para Schmuck, existen otros ámbitos institucionales más adecuados para debatir el proyecto, como las comisiones del Concejo o jornadas de discusión abiertas con especialistas y vecinos.
La defensa de la reconversión
Más allá de la polémica puntual sobre el parque acuático, la presidenta del Concejo defendió el proyecto integral de reconversión de la Costanera Norte y destacó varios puntos sobre los cuales considera que existe consenso general.
Entre ellos mencionó la recuperación de espacios públicos, la mejora del conducto pluvio-cloacal Piaggio, la reorganización del sector de pescadores y la relocalización del muelle náutico.
“Estamos hablando de recuperar más de mil metros de espacio público y de intervenir una zona que hoy está degradada y desaprovechada”, sostuvo.
Respecto al parque acuático, reconoció que pueden existir diferencias de opinión, aunque relativizó el nivel de conflicto generado alrededor de la iniciativa. “Hay quienes estarán a favor y otros en contra, y eso es parte de la democracia. Pero no se pueden forzar reglamentos ni poner en crisis a las instituciones por una diferencia de este tipo”, afirmó.
Finalmente, Schmuck también consideró que el propio proceso de comunicación del proyecto terminó quedando atrapado dentro de la disputa política. “Todo esto también forma parte del escenario que construye la oposición. Y sí, creo que el tema fue utilizado políticamente desde el vamos”, concluyó.





























