Se apostó al maíz y se sembró casi como el año pasado

Todas las cartas parecían salir en contra de la siembra maicera: a pocas semanas de comenzar la siembra 2020/21 crecía la preocupación en la región por los 4 meses previos sin lluvias.

Las perspectivas de Niña débil se afirmaba y la incertidumbre económica marcada por la pandemia enfriaba las decisiones de siembra. Además, en julio, el precio del maíz a cosecha para abril 2021 cotizaba un 18% más bajo que el precio a futuro de abril 2020. A fines de julio todo esto se reflejaba con una disminución de un 10% en la intención de siembra respecto al ciclo pasado. Sin embargo, el sector tenía fe en el cereal y en setiembre un evento de características muy poco comunes, que dejaron 15 a 50 mm en la región, revivieron el entusiasmo por el cereal junto con las mejores perspectivas de precio. Se sembró el maíz a contrarreloj, y se marcó un nuevo récord: 600 mil ha de maíz en solo 7 días para aprovechar la escasa humedad superficial. Para mediados de septiembre se había sembrado la mitad del maíz en la región.

El reciente informe del GEA de la Bolsa de Comercio de Rosario dice que hoy, la tecnología satelital permite confirmar que el sector hizo una apuesta fuerte en un año muy difícil. Que solo haya caído un 5% el área de siembra de maíz refleja que la estrategia de rotar con cereales ha calado muy hondo en el corazón productivo de argentina.

Comenzó la cosecha maicera en las zonas más afectadas por la falta de agua

Se están cosechando los lotes más dañados por la sequía y fueron arrebatados por el calor de diciembre y enero. Se tratan de las zonas productivas del extremo NE de Buenos Aires en Baradero, San Pedro y San Antonio de Areco. Los rindes obtenidos son muy bajos, van de los 30 a los 45 qq/ha. Se espera que los mejores cuadros alcancen los 65 qq/ha “pero estos rindes para lotes en los que se aplicó tecnología de punta y una inversión de 500 USD/ha son desastrosos”, comentan los técnicos.

Otra zona que también fue afectada es Noetinger en el este cordobés. Allí, la cosecha de los maíces tempranos empezará entre el 10 al 15 de marzo y esperan “rindes un 10 a 20% por debajo de lo normal o sea de 80 a 90 quintales/ha”. Por el contrario, en el centro y sur de Santa Fe siguen estimándose rindes de 100 a 130 qq/ha.

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