La cosecha avanza, los buenos rindes siguen y aumentan las estimaciones

Empiezan a despejarse las incógnitas de la cosecha triguera en el este cordobés y el norte bonaerense.

Y se confirma otro empujón más —unas 430.000 Tn extras— por los resultados de las cosechadoras. La estimación vuelve a subir: pasa de 7,10 a 7,53 Mt. La campaña 2021/22 dejará un 70% más de trigo que el año pasado y superará en más de medio millón de toneladas el récord productivo de 2019/2020. La campaña es una rompe techos, el rinde promedio de la región es de 45,8 qq/ha: 16,7 qq/ha más que en la campaña pasada y 1,2 qq/ha por encima del anterior récord establecido en la 2017/2018.

¿Qué reveló la cosecha en el este  cordobés y el norte bonaerense? 

En Marcos Juárez se ha avanzado a contrarreloj en los últimos días, alcanzando un 75% de avance en la cosecha del cereal. Los rindes obtenidos rendimientos promedian los 50 qq/ha; los techos son de 70 qq/ha. En Laborde, el 35% del trigo cosechado arroja promedios de 45 qq/ha. Del otro lado de la región, incluso en San Pedro los rendimientos son muy buenos, a pesar que el cereal sufrió allí más  la falta de agua y el golpe de calor en el final del ciclo, lo que estiman que redujo los potenciales de rinde en 5 a 10 qq/ha. Con un 50% cosechado, el rinde promedio del área está en 45 qq/ha y la marcas van de los 40 qq/ha a los 58 qq/ha. En Colón, van más lentos: con el 35 % de cosecha los promedios están en los 50 qq/ha. Algunos agrónomos señalan que los resultados “quitan el aliento”. Pero otros no, y dicen que pudo haber un extra de 5 a 10 quintales más de no haber sido por la falta de agua y golpe de calor.  Pero todos coinciden en señalar que los promedios son muy altos porque los productores de pequeñas escalas en este ciclo fertilizaron como los de grandes escalas. Ese salto en las dosis de fertilización de nitrogenada es el que elevó la valla triguera de la región.

2021/22: ¿será este el último ciclo de producción récord de trigo…?

En los últimos años, el trigo y el maíz han ganado un protagonismo indiscutible: cada año se siembra más hectáreas. Y los resultados, aún con una gran incertidumbre climática  y “Niña” mediante, han sido excelentes. Pero para el trigo, aún con el entusiasmo de estos resultados, en el horizonte de la próxima campaña acecha una tormenta: la de los elevados costos de los insumos y en particular el que tiene la urea.  Si bien es prematuro definir la intención de siembra para la próxima campaña, los asesores comentan que “hay incertidumbre y preocupación por los costos de producción que rigen hoy de cara a la campaña que viene”. La actual relación urea/trigo podría ajustar fuertemente las dosis, y en particular en los productores de menor escala que este año hicieron una gran apuesta. La relación urea/trigo en finales de noviembre 2021 es de 4,5 lo que es casi el doble de hace un año atrás (2,5). Aún con mejores precios, el poder de compra del cereal contra el fertilizante cayó cerca del 50%. En Cañada Rosquín lo explican así: “con la foto de hoy, o sea con los valores que tenemos en este momento de trigo y de urea, seguro se va a modificar el planteo. Primero, se va ajustar a la baja el uso de fertilizante de continuar esta relación insumo/producto. En cuanto al área de siembra, va a depender del resultado de la campaña gruesa, los costos al momento de siembra y con lo que suceda con las retenciones”. Desde Bigand dicen: “el que tiene rotación programada no va a cambiar la decisión sobre el lote que va a trigo, salvo que sea muy negativo el margen bruto. Considerando los rendimientos que se están logrando en esta campaña, en principio va a tratar de mantenerse la superficie”. En Cañada de Gómez señalan que “las reservas de agua a mayo serán el factor fundamental para definir la intención de siembra”. Desde Colón, dicen que “todo dependerá de cómo fluctúen los precios de los insumos en relación al precio del cereal, ya que de seguir aumentando esta relación no solo caerá el nivel de fertilización sino también el área sembrada”.

Fuente: GEA

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