El negocio del delivery suma un nuevo jugador en Rosario. Uber Eats comenzó a operar en la ciudad el 23 de septiembre y ya permite pedir comida y otros productos a través de la misma aplicación que los usuarios utilizan para solicitar viajes. De esta manera, la compañía busca ganar participación en un mercado donde ya tienen una presencia consolidada PedidosYa y Rappi.
El desembarco rosarino forma parte de una nueva etapa de expansión de Uber en Argentina y llega diez años después del inicio de las operaciones de la compañía en el país. Según datos difundidos por la empresa, durante esa década más de 20 millones de personas realizaron viajes mediante la plataforma, mientras que más de un millón de personas generaron ingresos utilizando sus servicios.
Para los usuarios, una de las principales diferencias es que no necesitan instalar una aplicación adicional. El servicio de delivery aparece dentro del ecosistema de Uber, junto con las distintas alternativas de movilidad.
Cómo funciona Uber Eats en Rosario
El mecanismo es similar al de otras plataformas de delivery. El usuario ingresa a la aplicación de Uber, selecciona la opción correspondiente y puede consultar los comercios disponibles, elegir los productos y realizar el pedido.
Una vez confirmado, un repartidor toma el encargo en el comercio y lo lleva hasta el domicilio indicado. El usuario puede seguir el recorrido y conocer el estado de la entrega desde la aplicación.
La estrategia de Uber apunta a aprovechar la base de usuarios que ya tiene en la ciudad y ofrecerles un servicio adicional sin necesidad de abandonar la plataforma que utilizan habitualmente.
La compañía también ofrece en Rosario Uber Envíos, que permite solicitar entregas de productos, documentos, regalos u otros artículos mediante la misma aplicación. El servicio contempla distintas alternativas de movilidad según el tipo de envío y la disponibilidad.
Qué significa para restaurantes y comercios
El desembarco no está dirigido solamente al consumidor final. Para restaurantes, bares y otros comercios, la llegada de Uber Eats representa un nuevo canal para captar clientes y gestionar pedidos.
El modelo permite que los establecimientos aparezcan dentro de la plataforma y amplíen su alcance hacia usuarios que quizás no los conocen o no concurren habitualmente al local.
En un mercado donde las aplicaciones se transformaron en una herramienta comercial relevante para la gastronomía, la aparición de un nuevo operador puede modificar la competencia por los comercios, los consumidores y los repartidores.
Una competencia que suma tecnología
Uber llega a Rosario con una ventaja particular: ya cuenta con una comunidad de usuarios que utiliza su aplicación para movilizarse por la ciudad.
La apuesta consiste en convertir esa base en consumidores de otros servicios. En lugar de que una persona utilice una aplicación para pedir un auto y otra diferente para pedir comida, Uber busca concentrar ambas necesidades dentro de la misma plataforma.
La compañía ya había tenido una experiencia anterior con Uber Eats en Argentina. El servicio había comenzado a funcionar en el país en 2018, pero fue discontinuado en 2020. En aquella oportunidad, Uber explicó que concentraría su operación argentina en otros servicios.
El regreso del delivery bajo la marca Uber Eats representa, por lo tanto, un nuevo intento de la compañía por posicionarse en un segmento que en los últimos años ganó peso dentro del comercio electrónico y los servicios bajo demanda.
El nuevo escenario para el delivery rosarino
Con la llegada de Uber Eats, los consumidores de Rosario cuentan ahora con otra alternativa para realizar pedidos, mientras que los comercios incorporan un nuevo canal de venta y los repartidores pueden sumar una plataforma para generar ingresos.
La compañía deberá ahora construir una oferta suficientemente amplia de comercios y repartidores para competir por el uso cotidiano de los rosarinos.
La disputa no será únicamente por quién entrega más rápido. También estará vinculada con precios, promociones, cantidad de comercios adheridos, disponibilidad de repartidores y facilidad de uso de las aplicaciones.
Para Rosario, el desembarco supone la incorporación de un nuevo actor internacional en un mercado que ya mueve una importante cantidad de operaciones digitales y que ahora vuelve a ponerse en competencia.



























