¿Las mutuales y cooperativas ya dieron el salto hacia las finanzas digitales?

Estas entidades en Argentina enfrentan el desafío de modernizar la gestión de sus recursos a medida que incorporan nuevas tecnologías y herramientas financieras

Según el nuevo tablero estadístico del Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES), en el país existen más de 22.000 mutuales y cooperativas vigentes, un universo que, según un boletín oficial de la Presidencia de la Nación, en su momento llegó a representar más del 15% del PBI nacional. Frente a este contexto, una pregunta adquiere cada vez mayor relevancia: ¿cómo administran hoy su dinero estas organizaciones?

Las mutuales y cooperativas manejan flujos de fondos cada vez más complejos y necesitan soluciones que les permitan administrar su liquidez con la misma agilidad con la que desarrollan el resto de sus actividades. La digitalización de los cobros y pagos, el acceso al financiamiento y la posibilidad de disponer de los fondos cuando los necesitan son aspectos centrales de esa evolución”, señala Bruno Antonello, Gerente de Banca Empresas y Sucursales de Reba, entidad financiera de Grupo Transatlántica.

Una de las transformaciones más visibles se da en los medios de pago. El ECHEQ permite emitir, endosar, negociar, ceder y depositar cheques de manera electrónica, eliminando buena parte de la operatoria física asociada a estos instrumentos. De acuerdo con el BCRA, durante 2025, los ECHEQ representaron el 56,7% de la cantidad de cheques compensados y el 80,4% de los montos.

El financiamiento constituye otra de las necesidades que atraviesan a estas organizaciones. La posibilidad de acceder a liquidez mediante el otorgamiento de créditos permite a las entidades obtener fondos para continuar desarrollando su actividad, así como satisfacer necesidades de capital de trabajo y de administración de flujos.

A medida que estas soluciones ganan protagonismo, también cobra relevancia contar con herramientas que permitan concentrar la gestión financiera en un mismo lugar. Centralizar cobros, pagos, financiamiento y la administración de la liquidez puede facilitar una gestión más ordenada y eficiente de los recursos.

El verdadero valor de la tecnología en este sector no está en reemplazar el modelo solidario, sino en potenciarlo. Brindar a mutuales y cooperativas herramientas como el financiamiento simple mediante cesión de carteras o medios de cobro integrados es clave para que sigan impulsando el desarrollo local con mayor escala”, agrega Antonello.

La evolución del sector plantea así una necesidad de profesionalizar la administración del dinero. En organizaciones que combinan actividad económica, asociados y un fuerte arraigo territorial, contar con herramientas que permitan cobrar, pagar, financiarse y disponer de liquidez de manera simple y digital puede convertirse en una condición para ganar eficiencia sin modificar su propia lógica de funcionamiento.

El desafío de las mutuales y cooperativas ya no es solamente movilizar recursos, sino administrarlos con la misma sofisticación con la que se desarrolla el sector. La forma en que cada organización gestiona su dinero puede marcar la diferencia entre únicamente operar y tener la posibilidad de crecer.

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