¿Qué pasará con la lechería en 2019?

Hay un optimismo moderado en el sector. La exportación será sin dudas un gran objetivo.

Los costos crecientes de la producción primaria en moneda constante (+5% sobre dic/17), tasas bancarias por las nubes (+174%) y el precio de la leche ajustando a un ritmo inferior al de la inflación y cayendo en dólares (-9% menor a lo percibido en diciembre de 2017 ajustado por IPIM y -25% en su valor en dólares que en diciembre año anterior) son factores depresores para la producción de leche que ya se viene atenuando hacia el final del presente año.

La demora en recuperar el poder de compra de la materia prima (hoy con 12 $/litro se recuperaría el poder de compra frente a los concentrados), que afecta la cuenta de alimentación en mayor medida, conspirará contra la producción del primer semestre 2019. Actualmente la participación del productor sobre valor del equivalente litro del Total Sistema alcanzó 30,9%, quedando cerca del 31,7% promedio 2014, año previo a la crisis.

La industria necesitará leche en 2019, año en que es de esperar una reactivación de la competencia que se encuentra aletargada desde principios de 2017 cuando se visualizara la crisis de SanCor. Con las ventas al mercado interno con -6% de merma, el panorama del consumo no es alentador, la canasta de lácteos ha perdido -21% de su valor comparado con diciembre de 2017 y resurge la idea de pensar en desarrollar proyectos de venta directa al público por parte de las grandes industrias (copiando lo que ya vienen haciendo con éxito las Pymes).

La exportación de lácteos será sin duda un gran objetivo, en especial de aquellos productos de mayor valor agregado. Es alentador ver que la empresa más grande de Argentina está virando en su paradigma comercial hacia un perfil exportador con los cambios de directivos que efectuaron recientemente.

Del Estado podríamos reclamar una medida para favorecer la lechería -y demás economías regionales- como sería dar marcha atrás con las retenciones y reducción de reintegros implementados en septiembre pasado que aportan poco y dañan mucho!. Esto, como manifiesta un estudio de la Sociedad Rural Argentina, habilitaría una mejora de precio al productor de 1,25 pesos/litro.

Del mercado externo las mayores expectativas las tenemos en que China, el principal importador de leche del planeta, siga creciendo en el consumo de lácteos (2018 cerraría con un +6 mayor al 2017). La caída del precio del petróleo (-14% sobre dic/17) atenuará las compras de los países petroleros que son responsables de alrededor de la mitad de las compras de lácteos y de Rusia es poco lo que se puede esperar por ahora y ya está siendo desplazada del 2° puesto como importador mundial de lácteos por México. Un dato alentador es la disminución de las existencias de leche en polvo descremada tanto en la Unión Europea (-34%) como en los Estados Unidos (-20%). La producción de los principales países exportadores de lácteos cerraría con un +1% mayor a la del 2017, porcentaje similar al observado el año 2017…un ritmo de crecimiento absorbible por la creciente demanda global.

Autor: Ing. Marcos Snyder – Dairylando.com

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