Desde agosto, los Di Santo ya no operan supermercados (son propietarios de los inmuebles) y reorientan su actividad hacia los desarrollos inmobiliarios, la administración de sus propiedades y el asesoramiento y representación de empresarios de origen chino.
Después de más de siete décadas vinculada al comercio y al supermercadismo, la familia Di Santo cerró definitivamente una etapa que marcó buena parte de la historia empresarial de Rosario y la región.
En julio se concretó la venta de las últimas sucursales que permanecían bajo su control y, con esas operaciones, los Di Santo dejaron de tener participación en el negocio supermercadista. El cierre formal de esta etapa se produjo luego del pago de los últimos salarios, realizado el 31 de julio. Desde agosto, la familia ya no forma parte del ecosistema supermercadista.
Las últimas operaciones involucraron tres locales de Micro Go: uno en Granadero Baigorria, otro en Acebal y un tercero en Rosario, ubicado en la zona de la ruta 34. Este último era, de acuerdo con fuentes vinculadas al sector, uno de los puntos de mayor volumen de ventas de la cadena de proximidad.
Con estas operaciones se completó un proceso que durante los últimos años derivó en la transferencia de alrededor de 17 supermercados que habían pertenecido a la familia. Una parte importante de esas unidades terminó en manos de grupos empresarios de origen chino. Vale aclarar que se trata de los fondos de comercio, no de los inmuebles.
El final de la apuesta por Micro Go
La salida adquiere especial relevancia porque Micro Go había sido concebida como la apuesta de los Di Santo para continuar en el comercio minorista.
El formato de proximidad surgió en 2023, a partir de la incorporación de locales que habían pertenecido a la cadena Único. El proyecto contemplaba desarrollar una red de supermercados de menor superficie y avanzar con una expansión que podía llevar la marca hasta unas 50 sucursales.
Durante 2024, Micro Go llegó a contar con alrededor de 15 establecimientos y aparecía como uno de los principales proyectos de crecimiento de la compañía.
Sin embargo, el escenario fue modificándose. El proceso de repliegue incluyó el cierre del histórico hipermercado ubicado en Circunvalación y Sorrento y la salida progresiva de distintas unidades del negocio mayorista y minorista. A comienzos de 2026 también se produjo la venta de las últimas sucursales de Micropack en Rosario, ubicadas en Avellaneda y Arijón, que pasaron a manos del grupo Chen y comenzaron a operar bajo la marca Todo Chen. Las ventas de las últimas bocas de Micro Go terminaron de completar el proceso.
De los supermercados a los ladrillos
La salida del supermercadismo no significa el retiro de los Di Santo de la actividad empresarial. Por el contrario, implica una reconfiguración de sus negocios y un cambio de foco.
La familia mantiene un importante patrimonio inmobiliario y las propiedades que durante años estuvieron vinculadas a la actividad comercial pasan ahora a formar parte de una estrategia orientada al desarrollo, la puesta en valor y la generación de nuevos negocios.
El cambio supone pasar de un modelo basado en la operación cotidiana de supermercados —con locales, empleados, logística, distribución y abastecimiento— a otro con una mirada puesta en los activos inmobiliarios y en proyectos de mayor plazo.
Un nuevo vínculo con el empresariado chino
El otro eje que aparece en esta nueva etapa es la relación con empresarios de origen chino que desembarcaron con fuerza en el supermercadismo y en otros sectores de la economía regional.
Los Di Santo no solamente vendieron buena parte de sus últimos locales a grupos de capitales asiáticos, sino que también comenzaron a desarrollar un rol vinculado con la representación, vinculación y asesoramiento de empresarios chinos interesados en hacer negocios en Rosario y la región.
La experiencia acumulada durante décadas en el comercio, el supermercadismo, la administración de grandes superficies y el conocimiento del mercado local constituye, en ese sentido, un activo que la familia puede trasladar a esta nueva etapa.
El fenómeno coincide, además, con un avance de empresarios de origen chino sobre el mercado supermercadista rosarino. La adquisición de las últimas sucursales de Micropack por parte del grupo Chen y la llegada de nuevos operadores a los locales que anteriormente pertenecieron a los Di Santo son parte de ese proceso.
Así, mientras una generación de empresarios deja el negocio que la hizo conocida durante décadas, nuevos jugadores ocupan ese espacio.
Una transformación de fondo
La historia de los Di Santo en el supermercadismo comenzó hace más de 70 años y atravesó distintas etapas: desde el comercio tradicional hasta la distribución mayorista, los grandes supermercados, los hipermercados y, finalmente, los formatos de proximidad.
La empresa llegó a construir una estructura con presencia en distintas provincias y a convertirse en uno de los nombres de referencia del supermercadismo regional.
La venta de las últimas unidades de Micro Go marca, por lo tanto, algo más que una operación comercial. Representa el cierre definitivo de un modelo de negocios familiar.
Desde agosto, los Di Santo ya no están detrás de las góndolas ni de la operación diaria de supermercados. Su nuevo escenario está en los activos inmobiliarios, los desarrollos, la administración de propiedades y la generación de vínculos y negocios con empresarios chinos.
Después de más de siete décadas, la familia deja definitivamente los supermercados. Pero no los negocios: cambia el mostrador por los ladrillos y suma un nuevo rol como puente entre capitales chinos y oportunidades empresariales en Rosario y la región.

























