Por: Darío H. Schueri – Desde Santa Fe
¿Se repetirá el año que viene el escenario electoral del 2015 cuando el PRO le disputó palmo a palmo la gobernación al FPCyS santafesino?. Por ese entonces, la coalición santafesina tenía una marcada identidad progresista que contrastaba con el liberalismo nacional que se impondría luego en Nación. Hoy el oficialismo santafesino busca alquímicamente “diferenciarse entre los parecidos” con los libertarios.
¿Unidos busca aliarse con LLA?
Primero fue Cristian Cunha, secretario de cooperación del gobierno provincial y presidente de la asamblea del PRO, quien habló de la necesidad de una alianza entre Unidos y LLA para ganar la intendencia de Rosario (iniciativa descartada de plano por Pablo Javkin); luego Gisela Scaglia reconoció diferencias con La Libertad Avanza pero no descartó una alianza con los libertarios, aunque lo supeditó al debate dentro del amplio Frente que integra, aunque admitió que no existe por ahora ningún atisbo de conversaciones con las huestes mileístas santafesinas.
Pero fue el líder “espiritual” de Unidos Felipe Michlig, quien sacudió el tablero al asegurar que no hay que cerrarle la puerta al ingreso de La Libertad Avanza (LLA) a Unidos reclamando, de ser necesario, “un esfuerzo” para contener nuevos partidos dentro del Frente. Felipe memoró que “a Unidos lo pudimos conformar porque nunca le cerramos la puerta a nadie. En su momento, desde el socialismo decían que no se sentaban a tomar un café con los dirigentes del PRO y del PRO contestaban algo parecido, que no iban ni a la esquina con el socialismo. Y lo pudimos lograr”.
¿Y qué piensa de todo esto Maximiliano Pullaro?. Su entorno más íntimo oficia de vocero y testifica que “Maxi desde que asumió piensa exactamente igual”: Unidos es un programa de gobierno, de gestión, no un frente ideológico; de allí que, como plantea Michlig por ejemplo, ó Cunha, ó Scaglia, “todos los que compartan nuestro modelo de gestión tendrán las puertas abiertas”.
¿Qué dicen en LLA?; su apoderado Marcos Peyrano (y porque no candidato a gobernador si no fuere Romina Diez) salió a cortar de raíz cualquier atisbo de formar parte de Unidos, y fiel a su profesión de abogado invirtió la carga de la prueba: “nosotros recibimos a todos los que abracen las ideas de la libertad”, desafió.
Los libertarios el año que viene irán por sus votos en la Provincia de Santa Fe, peleando con Unidos la primera magistratura provincial sin importarles el axioma de compartir electorado: “ya les demostramos (a Unidos) el año pasado, primero en junio ganando bancas de concejales en las principales ciudades, y luego arrasando en las nacionales octubre, que Santa Fe tiene y debe estar alineada con el proyecto nacional de Javier Milei que será reelecto”, pronostican.
La Provincia salió en auxilio de sus empleados
El ministro de economía Pablo Olivares responsabilizó a “dos años y medio con tasas de interés que han superado largamente la inflación y a los aumentos salariales en todo el país”, al hecho de tener que salir el Estado santafesino en auxilio de los empleados públicos, que en proporción de uno cada tres (33%) tienen su salario severamente comprometido por créditos devengados a través de los códigos de descuentos de su recibo de sueldo.
La Provincia ayudará a estatales, y también privados, mediante una línea del Banco Santa Fe que permitirá unificar deudas y reducir cuotas de manera tal, explicó Olivares, que van a poder reducir una cuota a la mitad de lo que les viene significando hoy, a través de plazos de hasta 60 meses para cancelar deudas, y estará disponible por al menos 90 días para quienes deseen adherirse a partir de este mes de mayo.
Olivares es extremadamente prudente en no señalar las particularidades por las cuales la vocera gubernamental Virginia Coudanes detalló que la morosidad de los hogares (no solo de estatales) en el sistema financiero tradicional pasó del 10,6 % en enero al 11,2 % en febrero, mientras que la irregularidad en créditos no bancarios -como fintech y billeteras digitales- alcanzó el 29.9%.
Los motivos de semejante estadística están teñidos de, cuando no, insidiosa polarización política: mientras voces oficiales desmienten que el endeudamiento sea “para comer”, como asegura extremadamente la oposición, y más bien lo atribuye a una falta de educación financiera “en estabilidad económica donde la inflación no paga las cuotas”, precisamente los adversarios políticos del gobierno nacional se empeñan en afirmar que la gente se tuvo que endeudar en el sistema financiero para poder hacer frente a alimentos, servicios públicos (luz, gas, agua) y medicamentos. El gobierno sostiene que no es lo que dicen las entidades bancarias y fintech (endeudarse “para comer”).
Nosotros pensamos que las causas del endeudamiento, personal y familiar, no son tan lineales como la disputa política lo plantea en términos absolutos. Más bien hay un poco de todo: recordemos que los créditos hipotecarios durante el 2025 “volaron”, como así también los destinados a la compra de automotores, y los artefactos para el hogar; sin contar las vacaciones (Brasil básicamente).
Lo que hizo Maximiliano Pullaro fue abrir el paraguas antes de que la lluvia lo moje: UPCN y ATE fueron los primeros en advertirle que “algo había que hacer”, ante “la situación de compañeros que prácticamente no cobran nada de sueldo” por las deudas en los códigos de descuento.
Eso sí, desde el gobierno advirtieron que de ahora en mas avanzará en el reordenamiento del sistema de códigos de descuento a estatales, mediante un reempadronamiento de las entidades adheridas al esquema CUAD (Cuentas Unificadas de Aportes y Descuentos) y se fijará un nuevo límite para la afectación del salario, que pasará del 50% actual al 25 %.
Dos tips para esta semana: SanCor seguirá siendo noticia, pero desde esta capital, mientras el Caso San Cristóbal podría reabrirse.




























