Reforma tributaria para el agro: especialistas piden eliminar impuestos distorsivos

Durante una jornada organizada por la Sociedad Rural Argentina, tributaristas y referentes del sector analizaron las reformas pendientes para mejorar la competitividad del campo. Retenciones, Ingresos Brutos, quebrantos fiscales y reglas para incentivar la inversión estuvieron entre los principales ejes del debate.

La agenda tributaria volvió a ubicarse en el centro del debate del sector agropecuario. En el marco de la Exposición Rural de Palermo, especialistas en materia impositiva coincidieron en que el sistema fiscal argentino continúa siendo uno de los principales factores que afectan la competitividad de la producción y reclamaron avanzar en una reforma integral que simplifique la estructura tributaria y reduzca la presión sobre el sector.

El encuentro, organizado por la Comisión de Impuestos de la Sociedad Rural Argentina (SRA), reunió a abogados, contadores y especialistas que analizaron tanto los beneficios actualmente vigentes como los cambios que consideran necesarios para impulsar las inversiones y mejorar la rentabilidad de las empresas agropecuarias.

Uno de los diagnósticos más contundentes fue el del abogado y contador Matías Olivero Vila, quien sostuvo que la Argentina mantiene una de las mayores cargas impositivas del mundo sobre la producción. Según afirmó, cerca del 60% de la rentabilidad generada por el agro termina absorbida por impuestos.

En ese contexto, propuso avanzar hacia un régimen de transparencia fiscal que permita a los consumidores conocer el peso real que tienen los tributos sobre el precio final de los productos.

Incentivos para invertir

El contador Santiago Sáenz Valiente consideró que la estructura tributaria actual requiere modificaciones de fondo y destacó algunas de las herramientas que, a su juicio, comienzan a generar mejores condiciones para invertir.

Entre ellas mencionó el Régimen de Inversiones para Empresas Pequeñas y Medianas (RIMI), al entender que favorece la incorporación de tecnología y mejora el tratamiento impositivo de determinadas inversiones productivas.

También valoró los cambios introducidos en la valuación de la hacienda de invernada, ya que permiten una mayor equidad tributaria respecto de los sistemas de cría y reducen el impacto de los anticipos impositivos antes de concretarse las ventas.

Retenciones e Ingresos Brutos, en el centro de las críticas

Respecto de los Derechos de Exportación (DEX), los especialistas reconocieron como positiva la reducción anunciada por el Gobierno nacional, aunque coincidieron en que el objetivo de largo plazo debería ser su eliminación una vez alcanzado el equilibrio de las cuentas públicas.

Otra de las críticas estuvo dirigida al impuesto sobre los Ingresos Brutos. El contador Lisandro Balestra cuestionó su diseño y lo definió como uno de los tributos más distorsivos para la economía.

Según explicó, su impacto se traslada a toda la cadena productiva —desde la industria hasta el comercio y los productores— y sostuvo que el problema no se limita al Convenio Multilateral, sino al propio esquema de recaudación que utilizan las provincias.

Quebrantos y control fiscal

Durante la jornada también se abordó el tratamiento de los quebrantos impositivos. El contador Osvaldo Balan advirtió que la falta de actualización por inflación reduce significativamente el valor de esos créditos fiscales y termina perjudicando a los contribuyentes.

En paralelo, Mariano Echegaray Ferrer planteó la necesidad de modernizar los mecanismos de fiscalización aplicados al sector agropecuario. En particular, cuestionó el funcionamiento del Sistema Simplificado Agrícola y consideró que el actual esquema de control genera costos administrativos innecesarios sin aportar mayor eficiencia.

Un reclamo por mayor previsibilidad

Más allá de los distintos temas analizados, el consenso entre los especialistas fue que el desafío no pasa únicamente por bajar impuestos, sino por construir un sistema tributario más simple, estable y previsible, capaz de mejorar la competitividad del agro y generar un marco favorable para nuevas inversiones.

En ese sentido, sostuvieron que un esquema impositivo con menor carga y reglas claras podría transformarse en una herramienta clave para impulsar el crecimiento de uno de los sectores que más divisas genera para la economía argentina.

Comentarios