ONATISUR dio por extinguido el contrato de operación de La Favorita y apuntó contra el fideicomiso propietario

La empresa aseguró que declaró el incumplimiento contractual del dueño del inmueble y comenzó a coordinar una salida progresiva junto a los comerciantes. Cuestionó la falta de reemplazo de las escaleras mecánicas y la incertidumbre generada por las versiones sobre una posible venta del edificio.

La disputa por el futuro de La Favorita sumó este lunes un nuevo capítulo. A través de un comunicado, ONATISUR informó que declaró el incumplimiento contractual por parte del fideicomiso propietario del inmueble y dio por extinguido el contrato que vinculaba a ambas partes para la operación comercial del emblemático edificio del centro rosarino.

Según sostuvo la empresa, la decisión fue tomada luego de una serie de incumplimientos que, a su entender, afectaron el normal funcionamiento del complejo comercial. En paralelo, indicó que ya se encuentra coordinando con los distintos comercios locatarios una “desescalada progresiva” de la actividad.

En el texto difundido, ONATISUR rechazó las versiones que atribuyen a la firma problemas de gestión o falta de mantenimiento edilicio. La compañía calificó esas afirmaciones como engañosas y aseguró que buscan desviar la atención de las obligaciones incumplidas por el propietario del inmueble.

Uno de los principales cuestionamientos apuntó a la situación de las escaleras mecánicas. La empresa sostuvo que el reemplazo de esos equipos era una obligación contractual del fideicomiso y que su falta de funcionamiento afecta de manera directa la circulación de público dentro de un edificio que cuenta con cuatro niveles comerciales.

“El incumplimiento del propietario en el reemplazo de las escaleras mecánicas atenta seriamente contra el normal desenvolvimiento comercial del edificio”, señalaron desde la firma.

Otro de los puntos de conflicto planteados por ONATISUR tiene relación con las reiteradas versiones sobre una eventual venta del inmueble. Según expresó la compañía, esos trascendidos generaron incertidumbre y falta de previsibilidad tanto para la operadora como para los comerciantes que desarrollan su actividad dentro del edificio.

La empresa aseguró que desconoce el estado de esas gestiones y remarcó que cualquier definición sobre el futuro del inmueble dependerá exclusivamente del fideicomiso propietario.

Más allá de la controversia, ONATISUR destacó el trabajo realizado durante su gestión al frente de la operación comercial del histórico edificio céntrico. La compañía sostuvo que logró poner en valor el edificio y reactivar uno de los espacios comerciales más emblemáticos de Rosario, aunque lamentó que esa etapa concluya de manera anticipada por razones que considera ajenas a su voluntad.

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