La compra de viviendas, oficinas o locales históricamente requirió una inversión de decenas de miles de dólares; como resultado, quedaba afuera una gran parte de los ahorristas.
Sin embargo, el escenario está cambiando con la aparición de nuevas herramientas financieras como los desarrollos inmobiliarios tokenizados y los REITs (Real Estate Investment Trusts). Estos dos modelos permiten acceder a proyectos de real estate con montos considerablemente menores.
“Estamos viendo una transformación en las reglas del juego de la inversión inmobiliaria. Durante mucho tiempo el acceso estuvo limitado a grandes capitales, pero hoy la tecnología y las nuevas estructuras financieras permiten ampliar significativamente la base de inversores”, señaló Hernán Barrea, director comercial de Grupo Transatlántica.
Cómo funcionan los nuevos desarrollos inmobiliarios
Según datos de RWA XYZ, el mercado global de activos reales tokenizados ya supera los USD 25.000 millones y el segmento inmobiliario aparece como uno de los de mayor expansión.
Mediante tecnología blockchain, un activo físico puede dividirse en múltiples participaciones digitales de menor valor, permitiendo que distintos inversores accedan a una fracción del proyecto. A nivel local, la propuesta de oficinas premium Lena Buró, de Grupo Transatlántica y Fundar, ubicado en el microcentro de Rosario, es un ejemplo de una inversión fraccionada que está ganando protagonismo, en el último mes tuvo un aumento de compras y consultas del 25%.
“Los pequeños ahorristas pueden adquirir ‘m² digitales’ con tickets que parten de los USD 370 para hacer crecer su capital. De esta forma ampliamos el acceso a una inversión históricamente reservada para grandes capitales y fomentamos la tendencia de un mercado más inclusivo y accesible”, agregó Barrea.
Por su parte, el REIT se consolida como uno de los principales vehículos para participar del mercado inmobiliario sin necesidad de adquirir propiedades completas. A través de este instrumento, los inversores pueden acceder a carteras diversificadas de activos vinculados al real estate con costos considerablemente más bajos que los requeridos en operaciones tradicionales. Si bien en Argentina todavía se encuentran en una etapa inicial de desarrollo, distintos actores del sector ya comenzaron a avanzar en las primeras estructuras locales.
La democratización del real estate ya no se limita a una tendencia emergente, sino que comienza a materializarse en herramientas concretas que modifican las reglas de acceso al sector. En ese proceso, la tecnología actúa como un puente entre el ahorro de pequeños inversores y proyectos de gran escala, configurando un mercado más abierto, dinámico y alineado con las nuevas formas de invertir.



























