Vicentin accede a un financiamiento de hasta US$50 millones de Bunge: qué puso en garantía

La Justicia de Reconquista autorizó a la agroexportadora a acceder a una línea de crédito rotativa para capital de trabajo, con vigencia hasta diciembre de 2031. La garantía alcanza al 8,33% de las acciones de Renova, aunque Bunge no podrá ejercer derechos políticos ni cobrar dividendos sobre esos títulos.

Vicentin obtuvo el aval judicial para acceder a una línea de financiamiento de hasta US$50 millones otorgada por Bunge Argentina, una herramienta que la compañía busca utilizar para sostener su operación y cubrir necesidades de capital de trabajo vinculadas principalmente con insumos, compra de granos, gastos operativos y logística.

La autorización fue otorgada por el juez Fabián Lorenzini, a cargo del concurso de la agroexportadora en Reconquista. Se trata de una línea de crédito rotativa, por lo que el monto de US$50 millones funciona como un límite disponible y no implica que Vicentin haya recibido la totalidad de esos fondos de manera inmediata. La empresa podrá disponer del dinero de acuerdo con sus necesidades, hasta alcanzar ese tope.

El financiamiento tendrá vigencia hasta el 31 de diciembre de 2031 y, según la resolución judicial, estará sujeto a una tasa de SOFR Overnight más 2,50% anual.

Renova, el activo utilizado como respaldo

Uno de los puntos centrales de la operación es la garantía. La Justicia autorizó a Vicentin a constituir una prenda en primer grado sobre 219.004.270 acciones de Renova, equivalentes al 8,33% del capital y de los votos de esa compañía.

Renova constituye uno de los activos estratégicos vinculados al negocio agroindustrial. La compañía procesa oleaginosas y produce, entre otros productos, aceites, harinas y biodiésel, y cuenta con complejos industriales y capacidad portuaria en Santa Fe.

Sin embargo, el juez estableció límites sobre los derechos asociados a las acciones entregadas en garantía. Bunge no podrá ejercer los derechos de voto ni cobrar de manera irrevocable los dividendos correspondientes a esos títulos mientras permanezca vigente la garantía. De esta manera, Vicentin mantiene esos derechos durante el período de la prenda.

Los reparos de los acreedores

La operación había generado objeciones dentro del proceso concursal. El Comité Definitivo de Acreedores, encabezado por el Banco Nación, cuestionó distintos aspectos del financiamiento, entre ellos el costo de la operación, la falta de mayor precisión sobre el destino de los fondos y el uso de acciones de Renova como garantía.

Entre los planteos también aparecieron reparos vinculados con las comisiones asociadas a la línea, incluso en escenarios en los que los fondos no fueran utilizados.

Finalmente, la Justicia habilitó la operación, pero incorporó mecanismos de control. Vicentin deberá presentar rendiciones de cuentas trimestrales con documentación vinculada a los desembolsos, transferencias, pagos de intereses y comisiones y destino de los recursos.

Además, el juzgado solicitó que la compañía informe si contempla implementar mecanismos de cobertura para proteger su caja frente a un eventual incremento significativo de la tasa SOFR.

Un nuevo respaldo para la operación

La autorización se produce en una nueva etapa para Vicentin, después del proceso de salvataje que derivó en el control de la compañía por parte del Grupo Grassi. En el esquema operativo diseñado para la agroexportadora, Bunge y Cargill aparecen como socios comerciales estratégicos para la operatoria de granos, industrialización y comercialización.

En ese contexto, la línea de Bunge suma una herramienta de liquidez para el funcionamiento cotidiano de Vicentin, aunque el acceso efectivo a los fondos dependerá de las necesidades de la compañía y de las condiciones establecidas en el contrato.

Al mismo tiempo, la decisión judicial mantiene bajo seguimiento el uso del financiamiento y limita los derechos que Bunge podría ejercer sobre la participación de Renova entregada en garantía. De esta manera, el crédito aporta capacidad financiera a la operación, pero también incorpora un nuevo capítulo a la discusión sobre cómo preservar y administrar los activos estratégicos de Vicentin durante su proceso concursal.

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