Los tambos con luces rojas en el horizonte

El precio que reciben quedó muy por detrás del ajuste experimentado por los insumos dolarizados.

El aumento de los insumos dolarizados, la macroeconomía y la debilidad de la demanda interna afectan fuerte al sector lechero. Gonzalo Berhongaray, coordinador del Área de Lechería de CREA propuso una serie de pautas para morigerar los factores desfavorables que vienen en camino.

El próximo semestre las empresas tamberas argentinas deberán afrontar una situación compleja frente a la caída relativa del precio recibido por la leche en un escenario proyectado de restricción hídrica que podría comprometer la disponibilidad de recursos forrajeros.

El precio de la leche que reciben los tamberos –en pesos argentinos– ha quedado muy por detrás del ajuste experimentado por los insumos dolarizados como arrendamientos (o costo de oportunidad de la tierra), semillas, fertilizantes, fitosanitarios, balanceados y maíz.

Adicionalmente, el Servicio Meteorológico Nacional alertó que entre noviembre de 2020 y enero de 2021 se consolidó la probabilidad de ocurrencia de precipitaciones inferiores a las normales y temperaturas elevadas sobre todo el norte, noreste y centro-este del territorio argentino.

“Las empresas lecheras, más allá de cuál sea su sistema de producción, deben prepararse para tomar todas las medidas necesarias para resguardar el capital, conservar la liquidez y sobrellevar la crisis sin comprometer el potencial productivo”, remarcó Gonzalo Berhongaray, coordinador del Área de Lechería de CREA.

En ese sentido, recientemente los integrantes de la Comisión de Lechería de CREA, junto con técnicos de la Mesa Técnica Lechera, realizaron un taller en un entorno virtual con el propósito de analizar las alternativas disponibles en el escenario que viene en camino.

La primera recomendación común a todas las empresas lecheras es realizar un monitoreo periódico de la situación financiera con el propósito de evitar una restricción de liquidez que pueda comprometer la sostenibilidad.

“Además de tener los requisitos bancarios al día, es indispensable tener claro cuáles son todas las alternativas de financiamiento accesibles a las que se pueda recurrir ante un bache financiero”, explicó Gonzalo.

En el actual escenario macroeconómico contar con deuda dolarizada implica un riesgo significativo, al tiempo que constituye un factor esencial proveerse de manera anticipada de insumos dolarizados y contar –en la medida de lo posible– con granos de propia producción (o eventualmente cultivos que puedan ser pastoreados en caso de la ocurrencia de un desastre climático).

“También se resaltó la importancia de no descuidar la recría y ser muy exigentes en la selección de las vacas por conservar, descartando aquellas con bajas producciones relativas para aprovechar los valores de esa categoría presentes en el mercado de carne”, señaló el técnico CREA.

En lo que respecta a la comercialización de la leche en un contexto de aceleración inflacionaria, resulta clave calcular la pérdida de ingresos generada ante un eventual estiramiento de los plazos de pagos por parte de algunas industrias lácteas.

Otro factor por tener en cuenta es prepararse para poder afrontar posibles faltantes de insumos, piezas y repuestos en caso de presentarse una creciente inestabilidad cambiaria.

“Cada empresa y región lechera CREA tiene sus propias particularidades y desafíos; por eso cada empresario –con la asistencia del asesor CREA– tendrá que evaluar todas las opciones”, concluyó Gonzalo.

Fuente: Todo Lechería

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