El Gobierno nacional avanzó con una modificación en el régimen de tiendas libres de impuestos y autorizó la instalación de nuevos free shops en pasos fronterizos terrestres de todo el país, una modalidad que hasta ahora estaba concentrada principalmente en aeropuertos internacionales y algunos puntos específicos del territorio argentino.
La decisión quedó formalizada mediante el Decreto 438/2026, que incorpora a la legislación nacional una resolución aprobada por el Mercosur y vigente desde hace varios años en otros países del bloque regional. Con esta medida, Argentina se suma a una práctica que ya funciona en naciones vecinas como Brasil, Paraguay y Uruguay.
Según se explicó oficialmente, el objetivo es estimular la actividad económica en las zonas de frontera, promover el turismo de compras y generar nuevas oportunidades de inversión privada y empleo en localidades que compiten diariamente con centros comerciales ubicados del otro lado de los límites internacionales.
Cómo funcionarán los nuevos free shops
Los locales podrán vender productos nacionales e importados sin determinados impuestos a personas que ingresen o salgan del país. Sin embargo, las operaciones estarán sujetas a las reglas del actual régimen de equipaje, por lo que las compras deberán destinarse exclusivamente al uso personal de los viajeros.
Esto significa que seguirán vigentes los límites y franquicias aduaneras actuales, sin la creación de un esquema especial para quienes compren en estos establecimientos. Los artículos adquiridos no podrán utilizarse con fines comerciales ni industriales.
Además, los comercios solo podrán instalarse en pasos fronterizos habilitados o en áreas donde sea posible realizar controles aduaneros permanentes.
Doble autorización y controles
Para comenzar a operar, cada emprendimiento deberá atravesar un proceso de habilitación que incluirá dos instancias. Por un lado, el Ministerio de Economía otorgará la autorización comercial correspondiente. Por otro, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) deberá aprobar tanto el funcionamiento del local como las condiciones aduaneras de la operación.
El decreto también prevé mecanismos de fiscalización y sanción. En caso de detectar incumplimientos, la autoridad aduanera podrá iniciar actuaciones y, eventualmente, dejar sin efecto las habilitaciones otorgadas.
Asimismo, las concesiones para explotar estos espacios deberán adjudicarse mediante procedimientos competitivos y transparentes, mientras que el Estado podrá limitar la cantidad de establecimientos autorizados cuando existan razones técnicas o comerciales que así lo justifiquen.
Qué productos no podrán venderse
Si bien los free shops podrán ofrecer una amplia variedad de mercaderías, la normativa establece una serie de exclusiones. Entre los productos que no podrán comercializarse se encuentran:
- Vehículos, autopartes y combustibles.
- Alimentos de consumo básico.
- Animales vivos y plantas.
- Armas y municiones.
- Tabaco, cigarrillos y productos similares.
- Maquinaria agrícola, industrial o comercial.
- Electrodomésticos de gran tamaño.
- Materiales para la construcción e insumos eléctricos.
- Neumáticos.
- Ropa y calzado, con excepción de zapatillas deportivas y ojotas.
Cuándo comenzará a aplicarse
Aunque la medida ya fue oficializada, los nuevos free shops no abrirán de manera inmediata. Antes de su puesta en marcha, el Ministerio de Economía y ARCA deberán elaborar la reglamentación complementaria que definirá los requisitos operativos, los controles y los procedimientos de habilitación.
El Gobierno estableció un plazo máximo de 30 días para completar esa reglamentación, paso indispensable para que comiencen a autorizarse los primeros establecimientos bajo el nuevo régimen.

























