Después de más de siete meses con sus instalaciones detenidas, Lácteos Verónica comenzará a reactivar parcialmente su planta ubicada en Suardi, provincia de Santa Fe. La compañía selló un acuerdo de producción a fasón con la firma cordobesa Copalac, una alternativa que le permitirá retomar la elaboración de productos sin asumir íntegramente la operación industrial mientras busca una salida de fondo a su delicada situación económica.
El convenio prevé una puesta en marcha gradual de la planta y, por el momento, se limitará exclusivamente al establecimiento de Suardi, donde la expectativa es retomar la fabricación de leche en polvo. Aún no trascendieron los volúmenes de producción ni la cantidad de trabajadores que volverán a desempeñar tareas, aunque el regreso a la actividad será progresivo.
Según informó la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (Atilra), Copalac también asumirá responsabilidad solidaria respecto de las obligaciones laborales y previsionales correspondientes al personal que sea reincorporado en esta etapa.
Un alivio parcial para una empresa en crisis
La reapertura representa el primer avance concreto desde que, a fines de 2025, Verónica paralizó sus tres plantas industriales ubicadas en Suardi, Lehmann y Clason, una situación que afectó a alrededor de 700 trabajadores y generó un fuerte impacto en la cadena láctea santafesina. La empresa además acumuló importantes deudas con productores tamberos y atravesó conflictos laborales derivados del atraso en el pago de salarios.
El acuerdo alcanzado no implica una normalización de la actividad de toda la compañía. Las plantas de Lehmann y Clason, donde se concentra la mayor parte del personal, continúan fuera de este esquema y permanecen sin definiciones sobre una eventual reactivación.
Expectativas de mayor producción de leche
La decisión de volver a poner en funcionamiento parte de la capacidad instalada responde también a un cambio en las perspectivas del mercado lácteo. En el sector esperan un incremento en la producción de leche durante este año, lo que obligará a disponer de mayor capacidad de procesamiento industrial para absorber ese crecimiento.
En ese contexto, distintas plantas que permanecían inactivas comenzaron a evaluar su regreso a la actividad mediante acuerdos entre empresas, cooperativas y productores. De hecho, además del caso de Verónica, en los últimos meses también retomaron operaciones, aunque de manera parcial, otras industrias del sector como La Suipachense, Sudamericana y Gran Porte.
Un desafío que continúa
Fundada hace más de un siglo, Lácteos Verónica llegó a posicionarse entre las principales industrias lácteas del país, con una fuerte presencia en el mercado interno y exportaciones hacia distintos destinos internacionales. Sin embargo, la compañía arrastra problemas financieros desde hace varios años, situación que se profundizó recientemente con el deterioro de su capital de trabajo, las dificultades para cumplir con proveedores y los conflictos laborales.
La reactivación de la planta de Suardi aparece así como una señal positiva para preservar parte de la actividad industrial y sostener puestos de trabajo, aunque todavía está lejos de representar una solución definitiva para una empresa que continúa buscando un camino para superar una de las crisis más profundas de su historia.
























