“Orden y convivencia: se termina la impunidad de los cuidacoches”. Con esa definición, el concejal rosarino Fabrizio Fiatti se refirió a la sanción de la ley que prohíbe la actividad de cuidacoches en la provincia de Santa Fe y planteó que el próximo paso debe darse en Rosario.
A través de sus redes sociales, Fiatti sostuvo que la nueva legislación brinda a los municipios “una herramienta concreta” para intervenir frente a situaciones vinculadas con el cuidado informal de vehículos y reclamó que el Concejo Municipal adecúe la normativa local para incorporar la prohibición.
“El espacio público no puede ser tierra de nadie”, afirmó el edil, quien además destacó la iniciativa impulsada por el senador provincial por el departamento Rosario, Ciro Seisas.
Qué establece la nueva ley
La norma modifica el Código de Convivencia provincial e incorpora tres nuevos artículos para regular la actividad. El esquema alcanza a quienes ofrezcan espacios para estacionamiento, guarda, cuidado, lavado o limpieza de vehículos en la vía pública sin autorización, siempre que exista una prohibición establecida por la normativa local.
Para las primeras infracciones se contempla la posibilidad de realizar entre 2 y 10 días de trabajo comunitario, además de una prohibición de concurrir al lugar donde se produjo la contravención.
En caso de reincidencia, la sanción puede elevarse a entre 10 y 20 días de arresto. La escala también se agrava cuando existen amenazas o violencia contra personas o bienes.
La legislación contempla además circunstancias agravantes cuando la actividad se desarrolla en zonas de estacionamiento tarifado o administradas por entidades autorizadas, en las inmediaciones de eventos masivos, durante el horario nocturno —entre las 18 y las 6— o en zonas escolares, bancarias, comerciales y edificios públicos.
También se incorporó un tratamiento específico para situaciones en las que exista una organización o acuerdo previo entre dos o más personas. En esos casos, la pena prevista parte de 10 a 20 días de arresto, mientras que para quienes sean identificados como organizadores, coordinadores o responsables puede incrementarse hasta cuatro veces en sus mínimos y máximos.
Rosario deberá dar el siguiente paso
La sanción provincial no implica una aplicación automática en Rosario. La ley establece que cada municipio deberá adherir y definir su propia regulación, de acuerdo con las características de su territorio.
Ese punto es precisamente el que Fiatti puso en agenda. El concejal planteó que Rosario debe avanzar en una modificación de su normativa para prohibir expresamente la actividad y utilizar las herramientas que habilita el nuevo marco provincial.
La ley establece que los municipios serán los responsables de las actuaciones contravencionales. A su vez, podrán solicitar la intervención policial, por la vía ministerial correspondiente, para hacer cesar la actividad y desplazar a quienes estén infringiendo la norma.
La discusión también incluye una salida laboral
El nuevo marco no se limita al régimen sancionatorio. La ley establece que el Ejecutivo provincial deberá implementar acciones de prevención e inclusión social que contemplen capacitación, formación en oficios, intermediación laboral y abordaje de consumos problemáticos y salud mental.
La intención es que la intervención sobre la actividad informal tenga también un componente de reconversión para aquellas personas que busquen abandonar esa práctica e incorporarse a otras alternativas laborales.
En Rosario, el debate se trasladará ahora al ámbito del Concejo Municipal. La aprobación de la ley provincial abre un nuevo escenario normativo, pero la definición sobre cómo y dónde se aplicará la prohibición quedará sujeta a la adhesión y regulación que adopte la ciudad.




























