La situación de Lácteos Verónica continúa deteriorándose y mantiene en vilo a cientos de familias de Santa Fe. La empresa, que atraviesa una profunda crisis financiera, acumula siete meses sin abonar la totalidad de los salarios de sus trabajadores, mantiene paralizadas sus plantas industriales y enfrenta reclamos judiciales tanto de empleados como de productores lecheros.
La problemática impacta de lleno en las localidades de Clason, Suardi y Lehmann, donde funcionan sus establecimientos fabriles y donde la actividad de la compañía representa uno de los principales motores económicos.
Plantas paralizadas y trabajadores sin respuestas
En la planta de Lehmann, la producción permanece completamente detenida desde mediados de enero. Según relatan los propios empleados, hace meses que no ingresa leche para procesar, por lo que no existen tareas productivas.
A pesar de ello, los trabajadores continúan concurriendo a las instalaciones para resguardar las maquinarias y evitar un eventual vaciamiento de la empresa. Frente a la falta de respuestas de la conducción, decidieron instalar un acampe permanente junto al ingreso de la planta, acompañados por sus familias.
Días atrás, empleados de las distintas plantas también se movilizaron frente a los Tribunales de Rafaela para exigir el pago de los salarios adeudados y reclamar que la Justicia avance con mayor celeridad en las investigaciones sobre la situación de la compañía.
Mientras esperan definiciones, muchos trabajadores debieron buscar ingresos alternativos desempeñándose como remiseros, albañiles, panaderos o realizando changas para sostener a sus familias.
Reclamos laborales y denuncias
En Suardi, un grupo de 88 empleados presentó una demanda colectiva ante la Justicia laboral para reclamar el pago de los haberes pendientes.
Los trabajadores sostienen que, además de la deuda salarial, la empresa habría dejado de realizar los aportes previsionales y de obra social, agravando aún más la situación de quienes siguen vinculados laboralmente a la firma.
El principal reclamo, aseguran, no pasa únicamente por cobrar lo adeudado, sino también por preservar las fuentes laborales y lograr que las plantas vuelvan a producir, especialmente en localidades donde la actividad de Verónica tiene un fuerte peso sobre la economía regional.
Tambores también recurren a la Justicia
La crisis también golpea a los proveedores de materia prima. Unos 150 productores lecheros santafesinos comenzaron a organizar acciones judiciales para intentar recuperar el dinero correspondiente a entregas de leche que nunca fueron abonadas.
Según estimaciones del sector, la deuda de Lácteos Verónica con este grupo de tamberos rondaría los 35 millones de dólares, con casos de productores que aseguran tener acreencias que van desde decenas hasta cientos de millones de pesos.
Ante la falta de avances en las negociaciones y el silencio de la empresa, algunos proveedores evalúan impulsar denuncias por presunta estafa contra los responsables de la firma.
Una delicada situación financiera
A la crisis operativa y laboral se suma un complejo panorama financiero. De acuerdo con registros del Banco Central, Lácteos Verónica acumula 3.735 cheques rechazados por falta de fondos, con un monto superior a 13.450 millones de pesos.
Además, mantiene deudas con distintas entidades financieras y compañías de crédito, entre ellas Banco Nación, BBVA, Santander, Galicia y Macro, lo que refleja el delicado estado económico de una de las empresas históricas de la industria láctea argentina.
Sin avances concretos para reactivar la producción o normalizar los pagos, la incertidumbre continúa creciendo entre trabajadores, productores y las comunidades que dependen de la actividad de la empresa, mientras el futuro de Lácteos Verónica sigue sin definiciones.























