El Mundial no sólo pone a los países frente a frente dentro de una cancha. También ofrece una oportunidad para observar los lazos comerciales que unen a las economías participantes. En el caso de Argentina, los tres rivales de la fase de grupos —Argelia, Austria y Jordania— mantienen relaciones económicas de distinta magnitud, aunque con un denominador común: el peso de las exportaciones agroindustriales.
A ellos se suma el bloque integrado por Estados Unidos, México y Canadá, anfitriones del torneo, con el que el comercio bilateral alcanzó durante 2025 niveles históricos y consolidó una relación estratégica para diversos sectores productivos argentinos.
Argelia, un socio clave para el maíz, los lácteos y la soja
Entre los rivales mundialistas, Argelia sobresale como uno de los principales compradores de productos argentinos. La cuarta economía de África concentra una parte significativa de la demanda regional de alimentos y se ha convertido en un destino estratégico para la agroindustria nacional.
Durante 2025, Argentina exportó a Argelia 3,2 millones de toneladas de maíz por un valor cercano a los US$ 575 millones. El cereal representó aproximadamente la mitad de todas las ventas argentinas hacia ese mercado y cerca del 10% de las exportaciones totales de maíz del país.
Los lácteos constituyen otro capítulo relevante de la relación bilateral. Las exportaciones de leche entera en polvo superaron los US$ 290 millones el año pasado, ubicando a Argelia como el segundo destino más importante para la industria láctea argentina, sólo detrás de Brasil.
A su vez, el complejo sojero aportó más de US$ 220 millones en exportaciones, principalmente a través de harina y aceite de soja. En lo que va de 2026, el comercio bilateral continúa mostrando dinamismo, con la incorporación de productos como trigo y tubos de acero sin costura.
Austria, una puerta de entrada al mercado europeo
Aunque el intercambio comercial con Austria es considerablemente menor, el país europeo representa una oportunidad interesante para las exportaciones argentinas de mayor valor agregado.
Los principales productos enviados a ese destino son cueros bovinos, vinos y huevos, en un comercio bilateral que superó los US$ 100 millones durante 2025, alcanzando su nivel más alto de la última década.
Más allá de las cifras directas, Austria forma parte del entramado comercial de la Unión Europea, donde una porción significativa de las exportaciones argentinas ingresa a través de grandes centros logísticos, como Rotterdam, para luego distribuirse por distintos países del bloque.
En ese contexto, la implementación del acuerdo Mercosur-Unión Europea podría abrir nuevas oportunidades para profundizar los negocios entre ambos países, especialmente en alimentos y manufacturas de origen agropecuario.
Jordania, un mercado con potencial para crecer
El tercer rival argentino en la fase de grupos también mantiene una relación comercial estrechamente vinculada al sector agroindustrial.
Jordania compra maíz y harina de soja para abastecer su producción ganadera, además de importar cebada, queso muzzarella y productos pesqueros argentinos.
Sin embargo, especialistas destacan que el potencial de crecimiento es aún mayor. La carne vacuna y los cueros aparecen como sectores con amplias posibilidades de expansión si se logran mejores condiciones de acceso comercial.
La relevancia de Jordania se explica además por su ubicación estratégica dentro de Medio Oriente, una de las regiones donde Argentina registra los mayores superávits comerciales de su intercambio internacional.
Los anfitriones del Mundial y una relación económica récord
Mientras Argentina busca avanzar en el torneo, Estados Unidos, México y Canadá aparecen como socios comerciales cada vez más relevantes.
Los tres países integran el tratado comercial T-MEC y durante 2025 protagonizaron un año récord en el intercambio bilateral con Argentina. El crecimiento estuvo impulsado principalmente por las exportaciones hacia Estados Unidos, que explican más del 80% de las ventas argentinas al bloque.
La energía fue el principal motor de ese desempeño, consolidando a Estados Unidos como un mercado clave para los hidrocarburos argentinos y como el principal origen de inversión extranjera directa en el país.
Canadá también ganó protagonismo. Las inversiones provenientes de ese país alcanzaron máximos históricos y reforzaron su posición como uno de los principales actores del desarrollo minero argentino, especialmente en proyectos vinculados al cobre y al litio.
Por su parte, México continúa siendo un socio estratégico para la industria automotriz y para los complejos oleaginosos argentinos. La relación bilateral, que supera ampliamente el siglo de historia, sigue ampliando oportunidades comerciales en sectores industriales y agroexportadores.
Así, mientras la Selección disputa puntos decisivos en el Mundial, Argentina también juega otro partido fuera de la cancha: el de consolidar mercados, atraer inversiones y fortalecer vínculos comerciales con países que, al menos por unas semanas, serán rivales deportivos pero socios económicos de relevancia creciente.
























