Complicada situación en Buenos Aires

El Centro de Acopiadores de Cereales y las cooperativas agrícolas de Tres Arroyos acaban de informar públicamente sobre la dramática situación que atraviesan algunos actores de la cadena de comercialización de granos en esa zona, en especial la actividad acopiadora, ante las consecuencias del mal clima que se viene sucediendo en la zona desde el mes de abril.

El exceso de lluvias continúa generando retrasos en la cosecha de maíz y soja y el deterioro de caminos rurales. La consecuente falta de disponibilidad de granos está impactando en el cumplimiento de los compromisos contractuales de entrega de la mercadería a exportadores por parte de las cooperativas y los acopiadores.

“Estas razones de fuerza mayor exceden la propia voluntad de cumplir y honrar los compromisos asumidos. En este caso puntual el sector se ha visto sobrepasado por lo imprevisible e inevitable de dicha realidad”, expresan desde las empresas acopiadoras.

“A efectos de completar los cupos de maíz, algunos exportadores están recomprando la mercadería a precios exorbitantes, superiores a los valores de mercado, “castigando” de este modo a cooperativas y acopiadores por las demoras derivadas de razones fortuitas y ajenas a su accionar, por lo cual este impacto económico negativo obviamente también afectará a los productores, originando una catástrofe económica y jurídica preocupante. Las exigencias de algunos exportadores con su accionar abusivo y desmedido demuestra incomprensión ante un problema acuciante, provocando un perjuicio económico muy grave a estos sectores más débiles de la ecuación comercial”, detallan desde el Centro de Acopiadores de Cereales y las Cooperativas agrícolas de Tres Arroyos.

Las entidades arriba mencionadas informan que están “abocadas a destrabar y solucionar este complicado conflicto en los ámbitos privados y oficiales correspondientes” y alertan a la población sobre las implicancias que el inconveniente tiene para toda la región.

En tanto, desde la Federación de Acopiadores sostienen que “es una tradición muy valorada del comercio granario atender circunstancias especiales y, en consecuencia, otorgar las prórrogas y contemplaciones del caso, lo que refuerza el vínculo entre compradores y vendedores para pasar a convertirse en una estrecha relación entre clientes que persiguen iguales objetivos”.

“Desde esta Federación apelamos a la comprensión de la situación por parte de los exportadores, de forma tal de no romper con una tradición que apunta a solidificar los valores que fundan la relación entre operadores, por encima de la fría letra de las reglas del comercio”, sostienen desde la entidad que nuclea a las empresas acopiadoras del país. En tanto, recuerdan que las soluciones deberán ser comerciales y negociadas entre partes, procurando evitar situaciones extremas.

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