Uber rumbo a la legalización en Rosario: ¿qué cambia para conductores, taxis y pasajeros?

El Ejecutivo municipal envió al Concejo un proyecto que busca regular los servicios de movilidad y reparto gestionados mediante plataformas tecnológicas. La iniciativa establece requisitos para los conductores, fija una tarifa mínima y obliga a las aplicaciones a verificar documentación y seguros. El debate se encamina a una definición en las próximas semanas.

Rosario quedó a las puertas de un cambio de fondo en su sistema de movilidad. El Departamento Ejecutivo Municipal envió al Concejo un proyecto de ordenanza que busca regular el funcionamiento de las plataformas tecnológicas que intermedian servicios de transporte de pasajeros y reparto, un esquema que desde hace años opera en la ciudad en un escenario de fuerte discusión con el sistema tradicional de taxis y remises.

La iniciativa será analizada por el Concejo Municipal y, de acuerdo con el cronograma previsto, podría ser tratada y votada en las próximas dos semanas. De aprobarse, las plataformas pasarían a contar con un marco regulatorio específico y los conductores que actualmente utilizan estas aplicaciones dejarían de estar expuestos a sanciones por el solo hecho de operar a través de ellas.

La presidenta del Concejo, María Eugenia Schmuck, volvió a reivindicar la posición que sostiene desde 2018, cuando presentó el primer proyecto para avanzar hacia la legalización de Uber en Rosario.

“Fui la primera en presentar un proyecto en el Concejo para abrir el camino a la legalización de Uber en Rosario”, recordó Schmuck, al señalar que aquella iniciativa generó críticas y protestas. Según planteó, el crecimiento de las aplicaciones terminó demostrando que “mirar para otro lado solo iba a generar más clandestinidad e inseguridad para los pasajeros”.

Qué requisitos deberán cumplir los conductores

El proyecto alcanza a las distintas plataformas electrónicas que intervienen en servicios de movilidad y no solamente a Uber. La propuesta establece una serie de requisitos para los prestadores independientes que quieran ofrecer viajes a través de estas aplicaciones.

Entre las principales exigencias figuran la licencia de conducir profesional, la VTV vigente y un seguro específico para los vehículos que participan de servicios contratados mediante plataformas tecnológicas, de acuerdo con la normativa nacional vigente.

Las propias plataformas deberán verificar que los conductores cumplan con esas condiciones. El proyecto también establece que las motos quedarán excluidas de la posibilidad de brindar servicios de transporte de pasajeros mediante este sistema.

Uno de los cambios centrales es que los prestadores podrán despachar viajes a través de aplicaciones sin que esa modalidad sea considerada, por sí misma, una actividad clandestina.

Una tarifa mínima para las aplicaciones

Otro de los puntos que puede tener impacto directo sobre la competencia entre las plataformas y el transporte tradicional es la incorporación de una tarifa mínima.

De acuerdo con el proyecto, el valor de los viajes contratados mediante plataformas no podrá ser inferior al precio del boleto del Transporte Urbano de Pasajeros (TUP), que actualmente se ubica en $1.720.

En paralelo, taxis y remises conservarán el esquema de tarifa de calle establecido por el Concejo Municipal y continuarán obligados a contar con al menos una plataforma electrónica para el despacho de viajes.

Además, estos vehículos podrán incorporar servicios de cadetería. La propuesta establece una diferencia clave respecto del funcionamiento tradicional de taxis y remises: los prestadores independientes que operen mediante plataformas no podrán levantar pasajeros directamente en la calle. El viaje deberá ser solicitado previamente a través de la aplicación.

El nuevo escenario para las plataformas

El proyecto municipal llega después de la reciente modificación del marco nacional. La Ley 27.802 de Modernización Laboral incorporó disposiciones vinculadas con el desarrollo de la economía de plataformas tecnológicas y definió la figura del prestador independiente.

Sobre esa base, el Ejecutivo municipal busca adaptar la regulación local y establecer las condiciones bajo las cuales podrán funcionar las plataformas de movilidad en Rosario.

El cambio supone pasar de una discusión centrada en la legalidad o ilegalidad de las aplicaciones a un esquema de reglas específicas para todos los actores del mercado.

Para las empresas tecnológicas, el nuevo escenario implicaría operar dentro de un marco formal y con mayores obligaciones respecto de los conductores. Para quienes prestan el servicio, significaría contar con requisitos definidos y un esquema regulatorio específico.

En tanto, taxis y remises mantendrían buena parte de las condiciones que actualmente regulan su actividad.

Rosario, ante una definición que puede exceder a la ciudad

El debate adquiere una dimensión mayor porque Rosario es uno de los principales mercados de movilidad del país y la discusión sobre cómo encuadrar a las plataformas también atraviesa a otras ciudades argentinas.

La eventual aprobación de una normativa específica colocaría a Rosario frente al desafío de compatibilizar dos modelos que durante los últimos años funcionaron en tensión: el transporte tradicional regulado y las nuevas plataformas digitales.

Schmuck sostiene que el proceso puede convertirse en una referencia para otras ciudades. “Una ciudad moderna no niega el futuro: lo hace más seguro y le pone reglas claras”, afirmó la presidenta del Concejo, que volvió a poner sobre la mesa el debate que había impulsado por primera vez hace ocho años.

Ahora, la discusión se trasladará al recinto y tendrá como eje no solo la legalización de las plataformas, sino también las condiciones de competencia, los requisitos para los conductores y el impacto sobre el sistema de movilidad que ya funciona en Rosario.

Comentarios