La restauración del Monumento Nacional a la Bandera transita sus últimas semanas de ejecución y suma un dato que trasciende la propia obra: parte de los materiales y sistemas técnicos utilizados en la intervención provienen de una empresa con experiencia en algunos de los proyectos de conservación patrimonial más importantes del mundo, entre ellos el Coliseo Romano y la Catedral de Notre Dame de París.
Los trabajos forman parte del proceso de puesta en valor del principal símbolo de Rosario y apuntan tanto a la recuperación de sectores deteriorados como a la preservación de la estructura a largo plazo. El objetivo es que el Monumento llegue en óptimas condiciones a los actos del próximo Día de la Bandera.
Uno de los principales focos de la intervención está puesto en la humedad y las filtraciones, problemas habituales en construcciones de gran escala expuestas permanentemente a las condiciones climáticas. Para ello se aplican sistemas de impermeabilización y sellado diseñados para evitar el ingreso de agua y proteger las estructuras de hormigón.
La obra también contempla la reconstrucción de carpetas y pisos en distintos sectores del complejo, utilizando materiales de alta resistencia preparados para soportar el intenso flujo de visitantes que recibe el lugar durante todo el año.
Además, se realizan tareas de recuperación sobre revestimientos y superficies exteriores mediante soluciones que permiten acompañar movimientos estructurales y cambios de temperatura sin afectar la integridad de los materiales.
Las soluciones técnicas son provistas por la firma italiana Mapei, especializada en productos para la construcción y la conservación patrimonial. La compañía participó en proyectos de restauración de relevancia internacional, incluyendo intervenciones en el Coliseo Romano y en la reconstrucción de Notre Dame tras el incendio que afectó a la catedral parisina en 2019.
Según indicaron los responsables de la obra, todos los trabajos se ejecutan bajo criterios de preservación patrimonial para respetar las características arquitectónicas originales del Monumento y garantizar su conservación para las próximas décadas.
Con la cuenta regresiva hacia el 20 de junio ya en marcha, la restauración ingresa en su etapa decisiva para que el emblema más importante de Rosario vuelva a lucir en plenitud en una de las fechas más significativas para la ciudad y el país.





























