La propuesta se apartó deliberadamente de los formatos habituales del rubro para concentrarse en lo que la coyuntura realmente exige de un joven que recién comienza a trabajar: cómo detectar si una tasa de interés es abusiva, cómo organizar su situación tributaria al iniciar una actividad independiente, cómo dar sus primeros pasos como inversor sin caer en una estafa, y por qué las apuestas están matemáticamente diseñadas para que, tarde o temprano, pierdan.
“Lo pensamos como un manual de supervivencia, no como una capacitación en inversiones”, comentó Aramis Turlione, director de AITCAP Finance Lab, la consultora rosarina que llevó adelante la formación. Turlione, quien fuera en su momento el idóneo en mercado de capitales más joven del país con tan solo 18 años, se especializa hoy en estructuración de deuda y finanzas corporativas, pero desde hace tiempo viene impulsando proyectos de educación financiera para jóvenes en colegios y universidades de la región, al margen de su rol como COO de Mutual De Empresarios. “Varios llegaron con dudas concretas sobre créditos que ya habían tomado. Cuando ves eso, entendés que el problema es real y no puede esperar”, agregó.
La convocatoria reunió a cerca de 100 estudiantes y profesionales en formación. Si bien el endeudamiento generó buena parte de las consultas, el eje de la jornada fue otro: cómo ordenar las finanzas personales incluso en contextos de ingresos ajustados, y cómo un historial crediticio bien construido puede abrir puertas, como una hipoteca o un crédito de gran envergadura, que muchas veces parecen reservados exclusivamente a quienes ganan más.
La jornada dejó una idea instalada entre los presentes: en materia de dinero, el primer aprendizaje no es cómo ganar, sino cómo no perder. Con esta clínica, AITCAP Finance Lab dio inicio a un ciclo de educación financiera que ya tiene fecha de continuidad en otras instituciones educativas de la región.