Por: Darío H. Schueri – Desde Santa Fe 26/7/2026
El Presidente Javier Milei abusa del sostén sobrenatural de las Fuerzas del Cielo. Su imagen y la de su gestión están pasando por el peor momento; el cambio de paradigma económico está poniendo al límite el umbral del dolor social, mientras sus funcionarios no paran de cometer errores no forzados. Maximiliano Pullaro, con muchísimos menos problemas, tiene uno no menor a resolver: precisamente qué hacer con La Libertad Avanza.
El PRO rosarino (al menos uno de sus dirigentes, Cristian Cunha) sigue persuadido de la necesidad de aliarse con LLA para evitar que el “comunista” Juan Monteverde (Ciudad Futura) llegue al Palacio de Los Leones. No lo ven de ésa manera los socialistas, quienes aseguran que los rosarinos nunca votarían al actual concejal Monteverde para que los gobierne (otra cosa es controlar al Ejecutivo) ni tampoco a un hasta hoy innominado candidato libertario. Más bien sostienen que, aunque desgastado más allá del notorio repunte, Pablo Javkin podría seguir dando batalla; o bien optar por “alguien conocido” del sector (Sebastián Chale, Federico Angelini, Cristian Cunha, Ana Martínez, Joaquín Blanco, Leonella Cattalini, María Eugenia Schmuk, Gustavo Puccini, y ¿por qué no Clara García?). Como se podrá apreciar, ofertas en la góndola propia sobran como para ir a buscar mercadería electoral al súper vecino.
En la Casa Gris son conscientes que la suerte reeleccionista de Maximiliano Pullaro está atada en gran medida a lo que ocurra en la gran metrópoli, sobremanera con el nuevo diseño electoral que vería la luz dentro de un par de semanas.
En cambio, en la capital santafesina los dilemas electorales en Unidos se reducen: nadie en la oposición hoy día podría hacer peligrar, “pese a todo”, las chances reeleccionistas del actual médico cirujano Juan Pablo Poletti en la intendencia, internas mediante dentro del Frente. El problema estaría en el Concejo Municipal, donde el oficialismo correría serios riesgos de perder el manejo el año que viene.
AO12: mucho más que una obra vial
La atenta manera y los distinguidos modales – sobremanera de Karina Milei – con los que fue recibido el Gobernador santafesino Maximiliano Pullaro en la Casa Rosada cuando fue a firmar la semana pasado el traspaso por 20 años para el mantenimiento y la recuperación de la ruta nacional A012, fue motivo de suspicacias políticas. ¿Exageradas quizás?. ¿Fruto de algún oculto deseo tal vez?.
La ruta A012, que en 67 kilómetros anilla Rosario hasta el puerto de San Lorenzo, es un punto neurálgico donde se expresaba de una manera clara la complejidad para el Gobierno Provincial en su relación con el Gobierno Nacional (y Unidos con LLA). Esa ruta está rota y abandonada, y Pullaro recibía las quejas que lo ponían en la impotencia de no poder hacer nada, toda vez que cuando el gobernador santafesino se pelea con el gobierno nacional pone en debate el voto compartido.
Y conflictos de esa naturaleza son un obstáculo para una eventual estrategia electoral consensuada, donde “no agraviarse” quizás sea una necesidad.
Ahora Pullaro tomará el control político de ese tema y, además de arreglar la ruta que siempre es un activo electoral, controlará la red vial que va hacia los puertos desde los cuales sale el 70% de las exportaciones agropecuarias y agroindustriales del país; y le evitará pelearse con el gobierno nacional. Maximiliano Pullaro, a diferencia de Axel Kicillof que cuando insulta a Javier Milei logra el favor de sus votantes, corre el riesgo de ponerlos de malhumor.
Ley Electoral: a un paso del consenso
Dentro de un par de jueves (probablemente el 6 de agosto) la legislatura le dará sanción – ¿de manera simultánea en una y otra Cámara?- a la Ley Electoral. El campeonato mundial de fútbol ralentizó las negociaciones, que se retomarán esta semana de manera firme entre radicales y socialistas primero, y después con el peronismo.
“En las cosas que hay diferencias se va a cortar por la mitad o punto medio”, definía salomónicamente un senador radical. Y así parecería ser: se dejaría el actual sistema de 5 boletas únicas para las PASO (¿obligatorias u optativas?) trocándolas luego por el número de tres “a la cordobesa” en la elección general.
El piso para acceder a una banca sería del 4% (1.5%% en las PASO) y habría obligatoriedad de llevar candidatos a gobernadores e intendentes para confeccionar listas legislativas provinciales y municipales.
Todo lo demás será materia técnica sólo para burócratas.





























