Las extracciones en cajeros automáticos cayeron más del 50% en dos años

En julio de 2024 se registraban cerca de 90 millones de retiros mensuales en cajeros automáticos; dos años después, la cifra se redujo a poco más de 40 millones

Las visitas al cajero automático para retirar dinero son cada vez menos frecuentes en Argentina. La expansión de las billeteras virtuales, las transferencias y los pagos con tarjetas y códigos QR están cambiando la manera en que las personas administran su dinero y realizan compras cotidianas.

Los datos del Banco Central de la República Argentina (BCRA) reflejan la magnitud de esta transformación. En julio de 2024, el sistema registraba alrededor de 99 millones de operaciones mensuales de extracción de efectivo. Para julio de 2026, el total había descendido a unos 46 millones, lo que representa una caída superior al 53% en apenas dos años.

La reducción se concentra principalmente en los cajeros automáticos, cuyas extracciones pasaron de aproximadamente 90 millones a poco más de 40 millones por mes durante el mismo período. Las cifras dan cuenta de un cambio en los hábitos de los consumidores, que encuentran cada vez más alternativas para pagar sin necesidad de contar con billetes.

El retroceso no se limita a la red de cajeros. También disminuyeron los retiros de dinero que pueden realizarse directamente en las cajas de supermercados, farmacias, estaciones de servicio y otros comercios.

Esta modalidad, que permite obtener efectivo al momento de una compra, registraba cerca de 7 millones de operaciones mensuales en julio de 2024. Dos años después, el volumen se redujo a poco más de 3 millones por mes.

La tendencia indica que los comercios no están reemplazando a los cajeros como principal vía de acceso al efectivo. Por el contrario, ambas modalidades registran menos operaciones, en línea con una menor necesidad de utilizar billetes para las transacciones diarias.

Los pagos digitales ganan terreno

La menor utilización de efectivo también se observa en las compras de supermercados. Según las estadísticas del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), los pagos con billetes representaban el 32,5% de las ventas a comienzos de 2021, mientras que en junio de 2026 su participación había bajado al 16,6%.

En ese período, las operaciones agrupadas en la categoría de otros medios de pago —que incluye alternativas como transferencias, códigos QR y billeteras virtuales— aumentaron su participación del 5,3% al 15,6%.

Las tarjetas de crédito también consolidaron su presencia: pasaron de representar el 35,1% de las ventas al 41,9%. En tanto, las tarjetas de débito conservaron una participación cercana a una cuarta parte del total.

Las promociones y los descuentos asociados a determinados medios de pago contribuyen a este cambio, al igual que la posibilidad de resolver compras, transferencias y pagos de servicios desde el celular.

Los números muestran una tendencia clara: cada vez se retira menos dinero y se utilizan más medios electrónicos para pagar. Aunque los billetes siguen formando parte de la economía cotidiana, su protagonismo disminuye y obliga tanto a los consumidores como a las entidades financieras a adaptarse a nuevas formas de operar.

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