Un nuevo proyecto inmobiliario de usos mixtos busca transformar una de las zonas con mayor crecimiento de Funes. Se trata de PMW Green, un desarrollo de 16,6 hectáreas ubicado sobre la Ruta Nacional 9, en el sector de Garita 15, que actualmente atraviesa su proceso de evaluación urbanística.
El emprendimiento se emplazará en el ex predio de La Rural, entre las calles Pablo Picasso y José Hernández, con frente también sobre Tomás de la Torre. Por su escala y por la variedad de actividades previstas, la propuesta apunta a conformar una pieza urbana que combine vivienda, trabajo, servicios, educación y espacios recreativos en un mismo ámbito.
El plan maestro fue diseñado por Aisenson Arquitectos y contempla una capacidad constructiva máxima cercana a los 117.000 metros cuadrados.
Vivienda y actividad comercial, integradas
El componente residencial será uno de los principales ejes del proyecto. La propuesta contempla seis macroparcelas destinadas principalmente a viviendas, que en conjunto representan alrededor de 60.000 m² de superficie.
La ubicación de los distintos usos responde a la relación con las vías de circulación. Mientras que las viviendas se proyectan principalmente hacia el interior y el sector oeste del predio, las actividades con mayor exposición —como locales comerciales, oficinas y servicios— se concentrarán sobre la Ruta 9 y el borde de José Hernández.
El diseño busca evitar el formato tradicional de un barrio cerrado. De acuerdo con la documentación presentada, no habrá un único cerramiento perimetral, mientras que determinados sectores comerciales y corporativos tendrán vinculación directa con la vía pública. También se prevén espacios de acceso público.
Un polo de servicios y educación
Además del componente habitacional, el masterplan incorpora aproximadamente 34.000 m² de macroparcelas que podrán combinar usos comerciales, oficinas, educación y vivienda.
La cercanía con Ruta 9 es uno de los factores centrales de la propuesta, debido al flujo vehicular y la conectividad que ofrece ese corredor para Funes y su área metropolitana.
El proyecto también reserva cerca de 9.000 m² para actividades educativas y recreativas en el sector norte del terreno. Por el momento, la documentación no define qué institución ocupará ese espacio, aunque el destino educativo ya está contemplado dentro de la planificación.
El agua como parte de la urbanización
Uno de los aspectos distintivos de PMW Green estará en el tratamiento del espacio abierto. El proyecto incorpora un canal o espejo de agua de más de 8.200 m², concebido además como reservorio hídrico.
El cuerpo de agua atravesará buena parte del desarrollo y estará acompañado por puentes peatonales, senderos, decks, jardines y sectores de permanencia.
A esto se suman unos 9.600 m² de espacios verdes, plazas y rambla peatonal, mientras que otros 38.000 m² estarán destinados a circulaciones, accesos y áreas comunes.
La propuesta también busca conservar parte del arbolado existente en el predio. El relevamiento identifica ejemplares de fresnos, plátanos, casuarinas y eucaliptos, varios de ellos ubicados en alineaciones que serán incorporadas al diseño paisajístico.
Más de US$ 2,5 millones para Funes
El desarrollo también tendrá impacto sobre las arcas municipales. El proyecto de ordenanza contempla una Contribución por Mayor Aprovechamiento Urbanístico de US$ 2,58 millones, vinculada a las nuevas posibilidades constructivas que tendrá el terreno.
El pago está previsto en cinco obligaciones de US$ 516.000. La primera se cancelaría mediante la entrega de material asfáltico, mientras que las restantes tendrían vencimientos escalonados durante los siguientes 24 meses.
A ese desembolso se agregan obras de infraestructura que estarán a cargo del desarrollador, entre ellas la pavimentación de calles del entorno, ejecución de veredas, trabajos de accesibilidad y adecuaciones viales, además de las obras necesarias para acompañar la futura ocupación del predio.
Todavía resta completar el proceso urbanístico
El ingreso de la iniciativa al Concejo Municipal no implica todavía la autorización definitiva para construir. El proyecto deberá atravesar las distintas etapas previstas por la normativa, incluyendo factibilidad, aprobación previa y aprobación definitiva.
También deberá acreditar los correspondientes estudios hídricos y ambientales, además de las factibilidades vinculadas a los servicios.
De avanzar el proceso, el ex predio de La Rural se convertiría en una nueva pieza dentro del proceso de expansión urbana de Funes, con una combinación de usos que excede al tradicional desarrollo residencial y busca sumar vivienda, actividad económica, educación y espacios públicos en uno de los principales corredores de acceso a la ciudad.
























