BYD evalúa fabricar en Argentina: la planta que podría convertirse en su nuevo centro industrial

La automotriz china evalúa utilizar la capacidad disponible en el complejo de Virrey del Pino, donde actualmente se fabrica la Sprinter. El proyecto permitiría darle continuidad industrial a la planta y podría generar un fuerte impacto sobre el empleo y la cadena de proveedores.

Una de las plantas más emblemáticas de la industria automotriz argentina podría sumar una nueva marca a su historia. BYD aparece entre las alternativas que analiza Prestige Auto para incorporar un nuevo proyecto productivo al complejo de Virrey del Pino, donde actualmente se fabrica la Mercedes-Benz Sprinter.

La posibilidad surge mientras la empresa que tomó el control de las operaciones de Mercedes-Benz en Argentina trabaja para asegurar el futuro de la planta más allá de 2030, año en el que vence el actual acuerdo para producir la Sprinter. Según información publicada por iProfesional, representantes de BYD realizaron distintas visitas al establecimiento, con participación de ejecutivos de la compañía tanto de Argentina como de Brasil y China.

Por ahora, no existe un acuerdo definitivo entre las compañías. Pero la alternativa comenzó a tomar fuerza dentro de las conversaciones que mantiene Prestige Auto para sumar un segundo proyecto industrial que permita aprovechar la capacidad instalada y diversificar la producción.

Una planta que busca ampliar su horizonte

La llegada de Prestige Auto significó una nueva etapa para el histórico complejo industrial Juan Manuel Fangio. La compañía, encabezada por Pablo Peralta y Daniel Herrero, incrementó el objetivo de producción de la Sprinter para 2026 hasta unas 20.000 unidades, frente a las 14.000 inicialmente previstas, y contempla además un crecimiento adicional para 2027.

La estrategia incluye ampliar las exportaciones, incorporar nuevas versiones del utilitario y sumar configuraciones con transmisión automática y tracción 4×4.

Sin embargo, el desafío de fondo es de mayor alcance: garantizar que la fábrica tenga actividad industrial sostenida durante las próximas décadas.

Daniel Herrero ya había planteado públicamente que la compañía busca definir antes de fin de año qué nuevo vehículo podría incorporarse a la planta. La intención, según sus declaraciones recogidas por iProfesional, no sería limitarse al ensamblaje de componentes sino avanzar hacia un proceso productivo de mayor integración local.

BYD, una alternativa que gana espacio

En ese escenario aparece BYD, uno de los principales fabricantes mundiales de vehículos eléctricos e híbridos.

La compañía china desembarcó comercialmente en Argentina en 2025 y durante ese año se posicionó como la marca líder en ventas de vehículos 100% eléctricos, según datos difundidos por la propia empresa.

En enero de 2026, además, BYD anunció la llegada de más de 5.000 unidades al país a través del buque BYD Changzhou, como parte de su estrategia de expansión local. La empresa también viene ampliando su red comercial y su oferta de modelos.

La posibilidad de producir localmente permitiría dar un paso adicional en esa estrategia. Para una compañía que aspira a incrementar fuertemente su participación en el mercado argentino, contar con una plataforma industrial propia podría facilitar el crecimiento de los volúmenes y reducir la dependencia de vehículos importados.

La escala es uno de los puntos centrales de la ecuación. De acuerdo con el análisis de iProfesional, BYD buscaría eventualmente alcanzar un volumen de ventas superior a las 80.000 unidades anuales en Argentina, muy por encima de las aproximadamente 20.000 unidades que proyecta comercializar durante 2026.

El factor Mercosur

El posible desembarco productivo también debe analizarse dentro de la estrategia regional de BYD.

La automotriz ya cuenta con producción en Brasil, por lo que una eventual planta argentina permitiría complementar su estructura industrial dentro del Mercosur.

En ese sentido, el régimen automotor entre Argentina y Brasil resulta determinante. El esquema vigente regula el intercambio de vehículos entre ambos países y constituye uno de los principales factores que las terminales consideran al momento de definir dónde producir y desde dónde abastecer cada mercado.

La eventual evolución de ese marco hacia un esquema de mayor apertura comercial también puede modificar las decisiones industriales de las automotrices.

Un proyecto con impacto sobre el empleo

El interés por la planta de Virrey del Pino no se limita a la continuidad de una línea de producción. Una eventual incorporación de BYD podría tener efectos sobre toda la cadena automotriz, desde proveedores de piezas y componentes hasta logística, servicios industriales y concesionarios.

El Centro Industrial Juan Manuel Fangio cuenta con una trayectoria de más de siete décadas y actualmente continúa produciendo la Sprinter. Mercedes-Benz Argentina destaca que desde el inicio de la fabricación del modelo, hace 30 años, se produjeron allí más de 420.000 unidades. Prestige Auto emplea actualmente a más de 2.000 personas de manera directa y mantiene una extensa red de proveedores, concesionarios y talleres en todo el país.

Por eso, la incorporación de un nuevo proyecto industrial tendría una relevancia que excedería a la propia fábrica: podría contribuir a preservar capacidades industriales y puestos de trabajo, además de generar actividad adicional en el entramado de empresas que abastecen al sector.

Una definición que puede llegar antes de fin de año

El escenario todavía está abierto. Prestige Auto debe continuar negociando la continuidad de la producción de la Sprinter y, simultáneamente, avanzar en la búsqueda de un nuevo modelo que permita utilizar la capacidad disponible.

BYD aparece entre las alternativas con mayor potencial, aunque la posibilidad de que finalmente produzca en Virrey del Pino todavía depende de las conversaciones entre las partes y de las condiciones económicas y regulatorias del proyecto.

La definición podría llegar antes de que termine 2026. Si las negociaciones avanzan, la histórica planta que Mercedes-Benz construyó en Virrey del Pino podría iniciar una nueva etapa: pasar de ser exclusivamente una fábrica de la marca alemana a convertirse en una plataforma para la producción de vehículos de nueva generación en Argentina.

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