¿Qué ERP elegir para una distribuidora de alimentos y bebidas?

Compará ERP para distribuidoras de alimentos y bebidas y conoce qué funciones conviene priorizar en ventas, inventario, logística y cobranzas.

En una distribuidora de alimentos y bebidas, ventas, stock, depósito, reparto y cobranzas forman parte de una misma operación. Cuando esas áreas trabajan con información separada, cualquier diferencia puede trasladarse rápidamente de un punto a otro: un pedido mal cargado, una promoción que no se aplica, mercadería próxima a vencer o una entrega que sale con datos incorrectos.

Un ERP puede ayudar a concentrar esa información y ordenar procesos que, en este sector, tienen características muy específicas. La rotación de productos, el control de lotes y vencimientos, la preparación de pedidos, el trabajo de los vendedores y la logística de última milla son algunos de los aspectos que pueden pesar al momento de evaluar una solución.

No todos los sistemas parten del mismo enfoque. Algunos son ERP generalistas con capacidad de adaptación, mientras que otros fueron desarrollados específicamente para empresas de distribución o para industrias que trabajan con alimentos y bebidas. Estas son seis alternativas disponibles en el mercado y los principales diferenciales de cada una.

1- LIBRA ERP

LIBRA ERP tiene una propuesta especialmente cercana a las necesidades de una distribuidora mayorista. EDISA, su desarrollador, dispone de una versión sectorial para alimentación que cubre desde automatización de compras y stock hasta trazabilidad, expediciones y operación de almacenes.

Uno de sus puntos más interesantes está en logística. Permite gestionar almacenes ubicados, picking, reposición automática y colocación de productos, además de integrar RFID y picking por voz. Puede trabajar con inventario propio o almacenado por terceros y cuenta con herramientas para controlar mercadería paletizada.

Su alcance comercial tampoco termina en la administración central. Incluye movilidad para preventa y autoventa, gestión de tarifas, promociones y márgenes, además de integración EDI y con puntos de venta. Para operaciones de distribución contempla repartos, flotas, vehículos, cargas y distintos tipos de almacén, incluidos aquellos destinados a producto frío o congelado.

Por esa combinación entre almacén, comercialización y distribución, es una alternativa con argumentos concretos para mayoristas que administran un volumen elevado de referencias y movimientos.

2- CHESS Suite de Nextbyn

CHESS Suite está orientada específicamente a la gestión de empresas de consumo masivo. Su propuesta integra la administración del negocio con las tareas que realizan vendedores, operarios de depósito, repartidores y clientes de la distribuidora.

CHESS ERP funciona como núcleo administrativo y reúne ventas, inventario, tesorería e impuestos. Para Argentina, contempla el cálculo de impuestos y retenciones, además de la gestión de caja, bancos, cheques, transferencias y vencimientos de cuentas.

Vendo APP extiende esa información a la fuerza de ventas. Desde la aplicación, los vendedores pueden tomar pedidos, consultar listas de precios, promociones y datos de clientes, incluso cuando trabajan sin conexión. Una vez recuperada la señal, la información se sincroniza.

En el depósito, WMS Móvil permite gestionar inventarios, picking y fechas de vencimiento desde dispositivos móviles. También suma análisis de rotación y alertas sobre mercadería próxima a vencer, un aspecto especialmente relevante para distribuidoras de alimentos y bebidas.

Entrega APP completa el circuito con herramientas para planificar recorridos, controlar cargas, gestionar cobranzas y devoluciones, y generar notas de crédito ante rechazos. Entre las funciones adaptadas al mercado local también se encuentra el cobro mediante QR con Mercado Pago, asociado al reparto correspondiente.

La propuesta de Nextbyn se completa con APP MYB2B, una plataforma para recibir pedidos mayoristas las 24 horas. Su principal diferencial está en conectar administración, venta en calle, depósito y reparto dentro de un mismo ecosistema de gestión.

3- Prologic ERP Alimentaria

Prologic tiene una solución desarrollada específicamente para la industria alimentaria y una propuesta particular para distribuidores de alimentos y bebidas. Su alcance incluye catálogo, precios, inventario, trazabilidad, logística y gestión comercial.

Puede administrar múltiples tarifas, formatos y presentaciones y calcular precios netos incorporando variables como descuentos, portes y comisiones. Ese tratamiento permite analizar la rentabilidad no sólo por producto o cliente, sino también por ruta.

En mercadería perecedera, incorpora seguimiento de lotes y caducidades, ubicación de los productos en almacenes o vehículos y control de la cadena de frío. También ofrece planificación de rutas por zonas, horarios y vehículos, y coordina procesos de carga y entrega.

La operación comercial puede realizarse mediante una aplicación web de pedidos conectada con el ERP, desde la cual tanto vendedores como clientes consultan precios y stock actualizado. A esto se suman preparación de pedidos mediante PDA, integración EDI, gestión de devoluciones y conexión con básculas, lectores de códigos y otros equipos.

Es una opción particularmente alineada con empresas que necesitan combinar distribución capilar con controles propios de productos alimenticios.

4- Infor CloudSuite Food & Beverage

Infor toma otro camino. CloudSuite Food & Beverage fue desarrollada específicamente alrededor de los procesos de empresas de alimentos y bebidas y está orientada a organizaciones que necesitan gestionar una cadena operativa compleja.

Su cobertura incluye pronóstico de demanda, planificación y programación de la producción, administración de vida útil, recetas y formulaciones, etiquetado y gestión del ciclo de vida del producto. En cadena de suministro incorpora visibilidad de materias primas e ingredientes, trazabilidad integral, almacenes y distribución.

Esa profundidad la vuelve especialmente interesante para empresas donde distribución y producción están estrechamente relacionadas. También puede cubrir escenarios en los que calidad, formulación y cumplimiento regulatorio tienen tanto peso como el proceso comercial.

La contracara es el perfil de organización al que apunta. Para una distribuidora que sólo necesita preventa, depósito, rutas y cobranza, parte de ese alcance podría exceder sus requerimientos. Para una compañía mediana o grande que produce, procesa y distribuye, en cambio, la amplitud sectorial gana relevancia.

Una prueba sencilla antes de elegir

Hay una manera bastante práctica de reducir una lista de candidatos. En lugar de empezar por la cantidad de módulos, se puede pedir a cada proveedor que reproduzca algunos circuitos cotidianos de la empresa.

Por ejemplo, seguir un pedido desde que un vendedor lo toma hasta su entrega; mostrar qué ocurre con un lote próximo a vencer; registrar un rechazo parcial en el comercio; preparar mercadería desde un dispositivo móvil; o explicar cómo regresa al sistema una cobranza realizada durante el reparto.

Ahí suelen aparecer las diferencias que una tabla comparativa oculta. La capacidad de trabajar con lotes y caducidades ya forma parte de varias soluciones del mercado. Lo que cambia es cuántos pasos requiere cada operación, qué sucede fuera del escritorio y cuánto trabajo manual queda entre un sistema y otro.

En una distribuidora de alimentos y bebidas, esa distancia entre lo que el ERP promete y lo que realmente acompaña durante una jornada completa puede terminar siendo un criterio de elección bastante más revelador que el número de funciones disponibles.

 

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