La Bolsa de Comercio de Rosario avanza con un proyecto para reconvertir más de 500 metros cuadrados de la planta alta de su histórico edificio de Córdoba y Corrientes y transformarlos en un nuevo espacio de innovación.
La iniciativa contempla una reorganización integral del segundo piso, donde convivirán parte de las instituciones que integran el ecosistema de la Bolsa con un nuevo Centro de Innovación orientado a empresas, startups y desarrolladores tecnológicos.
El proyecto tendrá además un componente estratégico: incorporar empresas especializadas en inteligencia artificial y conectarlas con la comunidad de asociados de la Bolsa, con el objetivo de que las nuevas tecnologías puedan traducirse rápidamente en soluciones concretas para las compañías.
De la innovación a las soluciones concretas
La iniciativa busca complementar el ecosistema que la Bolsa ya desarrolla a través de BCR Innova, que trabaja con startups vinculadas a sectores como Hacktech, Fintech y Biotech.
El nuevo espacio apunta a sumar compañías capaces de desarrollar soluciones basadas en inteligencia artificial y facilitar el contacto directo con las empresas socias de la institución.
La lógica es que la innovación deje de ser percibida como algo distante y pase a incorporarse en problemas concretos del día a día empresarial.
Uno de los objetivos será detectar rápidamente aquellas tareas repetitivas o procesos que pueden ser automatizados mediante herramientas de inteligencia artificial. A partir de esos primeros casos de uso —los denominados quick wins— las empresas podrán experimentar con tecnología y dimensionar de manera directa el valor que puede aportar a sus operaciones.
El proceso puede comenzar con una necesidad puntual, como automatizar una tarea administrativa o incorporar un asistente de inteligencia artificial, y luego evolucionar hacia proyectos de mayor escala, desde capacitaciones hasta la contratación de empresas tecnológicas para desarrollar soluciones específicas.
Un puente entre las empresas y el ecosistema tecnológico
Detrás del proyecto existe también una estrategia para reducir la distancia que muchas empresas todavía perciben entre sus actividades cotidianas y el mundo de la innovación.
Desde la Bolsa entienden que acercar soluciones tecnológicas directamente a las compañías puede modificar esa relación: una vez que una empresa incorpora innovación dentro de sus propios procesos y comprueba sus resultados, también puede resultar más natural avanzar hacia nuevas inversiones y vínculos con emprendimientos tecnológicos.
De esta manera, el nuevo centro funcionará como un punto de encuentro entre startups, empresas de tecnología, inteligencia artificial y el entramado empresario vinculado a la Bolsa.
Cómo quedará distribuido el segundo piso
La reconversión alcanzará más de 500 m² del edificio histórico. El espacio que anteriormente ocupaba el laboratorio de la Bolsa, sobre el ala que da hacia calle Corrientes, será destinado al Hub o Centro de Innovación.
En el sector orientado hacia Paraguay se concentrarán instituciones vinculadas al mercado y al ecosistema de la Bolsa, entre ellas el Centro de Corredores de Cereales, la Sociedad Gremial de Acopiadores, Acsoja y la Cámara de la Industria Molinera.
La reorganización permitirá reunir en una misma planta a entidades vinculadas con distintas actividades de la cadena agroindustrial y financiera, junto con el nuevo espacio destinado a innovación tecnológica.
El proyecto contempla además un espacio social para la comisión directiva.
Así, el segundo piso del histórico edificio dejará de ser solamente un espacio administrativo para convertirse en un ámbito donde convivirán instituciones del ecosistema de la Bolsa, empresas tecnológicas, startups y compañías asociadas, con la intención de acelerar el vínculo entre innovación y negocios.
El desafío será ahora transformar esa infraestructura en un verdadero punto de conexión: que las tecnologías desarrolladas por startups y empresas especializadas puedan encontrar rápidamente problemas concretos dentro de las compañías y, a partir de allí, generar soluciones que tengan impacto real en la actividad económica.
























