La ciudad de Cañada de Gómez se convirtió en la única localidad de Santa Fe que recibirá una inversión dentro de la licitación nacional Alma SADI, el programa impulsado por la Secretaría de Energía para incorporar sistemas de almacenamiento eléctrico mediante megabaterías en el Sistema Argentino de Interconexión.
La adjudicación posiciona a la ciudad del departamento Iriondo como un punto estratégico dentro de la red eléctrica nacional, ya que allí se instalará un sistema BESS (Battery Energy Storage System) con capacidad de 36 MW, que permitirá almacenar energía en los momentos de menor demanda para inyectarla nuevamente a la red durante los picos de consumo.
El proyecto será desarrollado por Genneia, una de las principales empresas del sector de energías renovables del país, que obtuvo siete adjudicaciones en distintos puntos de Argentina.
La contracara es que Santa Fe quedó prácticamente al margen del reparto nacional. Aunque inicialmente se habían previsto 16 nodos en la provincia y finalmente 13 llegaron a la etapa de evaluación, solo el de Cañada de Gómez resultó adjudicado. Quedaron sin inversiones propuestas presentadas para Roldán, Pérez, Rosario Sur, Firmat, Villa Ocampo, Ceres, Arrufó y Brigadier López (Sauce Viejo), entre otros.

En términos de capacidad, la provincia obtuvo 36 MW de los 700,5 MW adjudicados en todo el país, apenas algo más del 5% del total, pese a que Santa Fe representa uno de los mercados eléctricos más importantes de Argentina y la Empresa Provincial de la Energía (EPE) figura entre las mayores distribuidoras del país.
La licitación contempla una inversión privada cercana a 700 millones de dólares para instalar sistemas de almacenamiento que permitan mejorar la estabilidad del sistema eléctrico sin necesidad de ejecutar, en el corto plazo, grandes obras de transporte de alta tensión.
Los sistemas BESS funcionan como grandes bancos de energía: almacenan electricidad cuando existe excedente de generación y la liberan cuando aumenta el consumo, ayudando a evitar restricciones y mejorar la confiabilidad del servicio.
Con esta adjudicación, Cañada de Gómez pasa a integrar el reducido grupo de ciudades del país que incorporarán esta tecnología de almacenamiento, en un contexto donde la demanda de soluciones para reforzar la infraestructura eléctrica crece ante el atraso en inversiones estructurales del sistema nacional.


























