El consumo no despega con el Mundial y la gastronomía rosarina mira a las vacaciones de invierno

Desde Aehgar aseguran que los partidos de la Selección apenas impulsan la actividad en algunos corredores gastronómicos. El sector espera que el receso escolar marque un repunte en las ventas tras varios meses de baja demanda.

Mientras miles de argentinos siguen con atención cada presentación de la Selección en el Mundial, el sector gastronómico rosarino pone sus expectativas en otro evento del calendario. Para los empresarios, el verdadero impulso para la actividad llegará con las vacaciones de invierno y no con los partidos del certamen internacional.

Así lo aseguró Carlos Mellano, vicepresidente de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica y Afines de Rosario (Aehgar), quien sostuvo que el impacto del Mundial sobre las ventas resulta limitado y solo beneficia a algunos sectores puntuales de la ciudad.

Según explicó a Cadena3, los relevamientos realizados por la entidad muestran que los encuentros de la Selección no modifican de manera significativa el nivel de consumo en bares y restaurantes. Las excepciones son algunos polos gastronómicos, como avenida Pellegrini, y espacios especialmente preparados para seguir los partidos, como el Fan Fest instalado en el Mercado del Patio.

Mellano recordó que el partido anterior, disputado un viernes por la tarde, generó un movimiento algo mayor debido al horario, que favoreció el consumo en bares y el crecimiento de los pedidos por delivery, ya que muchas personas optaron por reunirse en sus casas para ver el encuentro.

Sin embargo, remarcó que se trata de un comportamiento ocasional y no de una tendencia sostenida. “El Mundial nunca fue un motor importante para la gastronomía. Todo depende mucho del día y del horario en que se juegan los partidos”, señaló.

La apuesta está en las vacaciones de invierno

Con ese escenario, las expectativas del sector están puestas en el receso escolar, cuando Rosario suele recibir visitantes de distintas localidades y aumenta la circulación de familias por los principales corredores comerciales y gastronómicos.

Para los empresarios, las vacaciones de invierno representan una oportunidad mucho más concreta para recuperar parte del consumo perdido durante los últimos meses, en un contexto donde la actividad continúa mostrando señales de debilidad.

Si bien los partidos de la Selección generan movimiento en algunos establecimientos, desde Aehgar consideran que no alcanzan para modificar el panorama general del sector, que sigue esperando una mejora más sostenida de la demanda.

En ese marco, las próximas semanas aparecen como un período clave para medir si el turismo interno y la mayor actividad recreativa logran convertirse en el impulso que bares, restaurantes y cafeterías necesitan para comenzar a revertir la caída en las ventas.

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