Las históricas bóvedas de La Siberia vuelven a cobrar vida y tendrán nuevos usos

La Universidad Nacional de Rosario avanzó con la recuperación de las emblemáticas construcciones ubicadas en el ingreso al Centro Universitario Rosario. Tras años de deterioro, las bóvedas fueron restauradas y se preparan para albergar un área de informes, la Tienda UNR y la UNR Editora

Durante años fueron una postal silenciosa del ingreso a La Siberia. Con signos evidentes de deterioro y lejos del protagonismo que alguna vez tuvieron, las históricas bóvedas del Centro Universitario Rosario parecían haber quedado relegadas al paso del tiempo. Hoy, tras un proceso de recuperación impulsado por la Universidad Nacional de Rosario, vuelven a ocupar un lugar central dentro del predio.

Se trata de construcciones de gran valor patrimonial que durante décadas formaron parte del paisaje del campus, aunque el paso del tiempo y la falta de mantenimiento las habían llevado a un marcado estado de deterioro. Hoy, tras un proceso de restauración impulsado por la Universidad Nacional de Rosario, vuelven a ocupar un lugar central dentro de la transformación que atraviesa el predio.

Las bóvedas fueron construidas en la década de 1960 como prototipos de viviendas sociales, surgidas de investigaciones y estudios socioarquitectónicos encabezados por el arquitecto Hermes Sosa. El proyecto formaba parte de una iniciativa orientada a desarrollar soluciones habitacionales innovadoras para la región y despertó el interés de las autoridades nacionales de la época.

Con el correr de los años, los espacios tuvieron distintos usos vinculados a la actividad universitaria. Sin embargo, en las últimas décadas quedaron relegados hasta alcanzar un estado de abandono que contrastaba con el valor histórico y arquitectónico de las construcciones.

La intervención permitió recuperar gran parte de su identidad original. Los trabajos incluyeron la restauración de las cubiertas abovedadas, los cielorrasos y las fachadas de ladrillo visto, además de mejoras en la iluminación y la eliminación de elementos que impedían apreciar plenamente la estructura característica de los edificios.

La Tienda UNR y la Editora tendrán su lugar en las bóvedas

Más allá de la recuperación arquitectónica, las históricas construcciones también tendrán una nueva función. Las bóvedas alojarán un espacio de informes y acceso al predio, además de locales para la Tienda UNR y la UNR Editora.

La llegada de la Tienda UNR ya fue anunciada a través de sus redes sociales. El espacio ofrecerá productos institucionales, indumentaria, accesorios y objetos de diseño vinculados a la identidad de la universidad, sumando un nuevo punto de atención al que actualmente funciona en la Sede de Gobierno de la UNR.

Por su parte, UNR Editora, sello editorial de la casa de estudios, también contará con presencia en uno de los sectores más transitados del campus. Con una trayectoria que se remonta a los primeros servicios de publicaciones de la Universidad, la editorial se consolidó a lo largo de las décadas como una herramienta clave para la difusión de la producción académica, científica y cultural de la institución.

De esta manera, las antiguas bóvedas dejan atrás años de abandono y se preparan para iniciar una nueva etapa. La recuperación no sólo rescata una pieza singular de la historia arquitectónica de Rosario, sino que también le devuelve actividad y sentido a un espacio emblemático del ingreso a La Siberia.

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