Club Español: una noche de cata, flamenco y mitos en un edificio histórico de Rosario

El viernes 29 de mayo, el emblemático Club Español abre sus puertas para una experiencia sensorial que combina vinos, danza y relatos clásicos en un escenario arquitectónico único

En una ciudad donde la historia y la cultura conviven en cada rincón, hay propuestas que logran reunirlo todo en una sola noche. El próximo viernes 29 de mayo a las 20:00, el histórico Club Español será escenario de “Cata, Flamenco y Mitos”, un evento que propone un recorrido por los sentidos en un entorno cargado de identidad y patrimonio.

Más que una actividad puntual, la experiencia se inscribe en un contexto que potencia su valor: el edificio del Club Español, ubicado en Rioja 1052, es uno de los íconos arquitectónicos y culturales de Rosario. Inaugurado en 1916 y declarado Monumento Histórico Nacional, responde a las líneas del modernismo catalán y fue diseñado por el arquitecto Francisco Roca i Simó. Su imponente fachada, el juego de volúmenes, la majestuosa escalera central y un lucernario de 317 metros cuadrados que atraviesa los cuatro niveles, lo convierten en una verdadera joya urbana.

En ese marco, la propuesta artística suma capas de sentido. La noche incluirá una cata de vinos guiada por Mario Laus, donde cada etiqueta estará acompañada por relatos que invitan a descubrir historias detrás de cada copa. A su vez, el escenario se encenderá con flamenco en vivo a cargo de Rosario Flamenco, bajo la dirección de Ana Claudia Álvarez, una expresión que forma parte del Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO y que combina cante, baile y música en una de las tradiciones más representativas de España.

El recorrido cultural se completa con un momento íntimo dedicado a los relatos clásicos: Osvaldo Burgos acercará al público al universo de los mitos griegos, en un formato pensado para escuchar, imaginar y conectar con narrativas que atraviesan siglos.

El Club Español no es un escenario más. A lo largo de generaciones, sus salones han sido punto de encuentro de la comunidad, albergando celebraciones, encuentros artísticos y actividades que reflejan la huella de la inmigración española en la identidad rosarina. Hierros trabajados, azulejos, mosaicos y vitrales con motivos zoomorfos y heráldicos refuerzan ese carácter simbólico y convierten al espacio en un protagonista más de la velada.

Con cupos limitados y entradas anticipadas, la propuesta invita a vivir una noche distinta: vino, arte y relatos en un entorno donde la historia no solo se observa, sino que se experimenta. Porque hay noches que se beben, otras que se bailan y otras que se escuchan. Esta, promete ser las tres cosas a la vez.

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