Whiskies de acá: una experiencia entre el patrimonio rosarino y la destilación argentina

El Museo Estévez propone este sábado un encuentro para conocer el mundo del whisky junto a Paso de las Piedras, con una recorrida por el histórico edificio, degustación y una mirada sobre la producción artesanal que crece en el país

En pleno centro de Rosario, el Museo Estévez abrirá sus puertas este sábado para una propuesta que busca combinar patrimonio, historia y sabores. Bajo el nombre “Whiskies de acá”, el encuentro propone descubrir el universo del whisky argentino mientras se recorren los espacios de uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad.

La actividad será este sábado 29 de agosto a las 19 horas en el Museo Estévez. El encuentro tendrá capacidad limitada y requiere reserva previa, por lo que quienes quieran participar deberán asegurar su lugar con anticipación. La propuesta contará con la participación de Paso de las Piedras, un whisky artesanal producido en Carcarañá, Santa Fe, y con la coordinación de Federico Schneidewind.

La propuesta invita a conocer de cerca el proceso de elaboración, los aromas y las características de un destilado que en los últimos años comenzó a encontrar nuevas expresiones en la Argentina. La experiencia estará atravesada por las historias y objetos que forman parte del museo, en un recorrido donde el whisky se encuentra con el patrimonio y la memoria de la ciudad.

Un whisky hecho en Santa Fe

Paso de las Piedras nació como una propuesta de whisky artesanal argentino elaborada en Carcarañá, bajo la creación del destilador Mauro Decandio. La marca trabaja con distintos estilos, entre ellos Single Grain y Blended Malt, y utiliza materias primas como maíz orgánico, centeno, trigo y cebada malteada.

Su producción se realiza en pequeños lotes —small batch— y en alambiques de cobre tipo pot still. La elaboración, además, prescinde de colorantes y del filtrado en frío, características que forman parte de la identidad de estos whiskies.

Durante el encuentro, los asistentes podrán acercarse a esas particularidades y conocer qué hay detrás de cada elaboración: desde los granos utilizados hasta los procesos que determinan aromas, sabores y estilos.

El whisky como puerta de entrada al museo

La actividad también propone mirar al Museo Estévez desde otra perspectiva. El edificio fue declarado Monumento Histórico y Artístico Nacional y conserva una importante colección que reúne pinturas europeas de los siglos XVII al XIX, platería hispanoamericana, esculturas, tapices, porcelanas, marfiles y mobiliario de distintas épocas.

El museo nació en 1968, a partir de la donación realizada por Firma Mayor de Estévez en memoria de su esposo, Odilo, y desde entonces mantiene la atmósfera de una antigua casa familiar vinculada al coleccionismo y al patrimonio.

Esa identidad es la que ahora vuelve a ponerse en diálogo con nuevas experiencias. Más allá de sus recorridos tradicionales, el histórico edificio se transforma en escenario para encuentros que buscan acercar el patrimonio a nuevas miradas y experiencias sensoriales.

En ese contexto, la participación de Federico Schneidewind suma una mirada especialmente vinculada a la comunicación de bebidas. Así, entre las salas, las obras y los objetos que forman parte de la historia del edificio, “Whiskies de acá” propone descubrir también una nueva historia: la de los destilados que se producen en territorio santafesino.

Comentarios