El turismo espacial será posible en 2018

Con la carrera espacial entre Estados Unidos y la Unión Soviética finiquitada hace casi 30 años, son las empresas privadas las encargadas de financiar la investigación espacial. Es cierto que las agencias gubernamentales siguen invirtiendo dinero, pero con distinto interés. El objetivo de empresas como Blue Origin es llevar turistas al espacio en 2018.

Junto con SpaceX y Virgin Galactic, Blue Origin es la empresa privada que más éxitos está cosechando en el sector aeroespacial. Su fundador es el CEO de Amazon, Jeff Bezos, quien se muestra muy positivo con respecto al futuro de la corporación.

La fecha objetivo de Blue Origin para poner en órbita a los primeros turistas espaciales es 2018, aunque Jeff Bezos aún se muestra prudente con respecto a los plazos. La seguridad, dice, es lo más importante: “Puedes acelerar el proceso, pero no puedes saltarte ningún paso”.

Poner una nave tripulada en el espacio no es barato. El coste de investigar, construir y lanzar un cohete espacial es uno de los motivos por los que la NASA canceló el Programa Apolo. La seguridad es la otra gran preocupación.

Pese a tener vuelos de prueba planeados para 2017, la compañía estadounidense aún no acepta reservas, aunque según su fundador, “miles de personas” han expresado su interés. Esperan poder ofrecer al público hasta cien viajes espaciales tripulados al año a partir de 2018.

La rentabilidad del proyecto depende del éxito a la hora de vender viajes a turistas. La otra pata contable de los futuros beneficios será la venta de tecnología propia a otras compañías.

Si empresas como Blue Origin o Virgin Galactic -quien sí acepta reservas- tienen éxito en sus planes, más inversores entrarán en el mercado del turismo espacial. El impulso privado a la exploración espacialpodría quedar así plasmado en la realidad, después de años siendo un tema recurrente en la ciencia ficción. 

Comentarios