Las nuevas app “obligatorias” para la playa

Una temporada distinta en los centros turísticos más importantes de la Argentina: Plataformas, apps, pagos y reservas anticipadas.

Pese a la pandemia, la temporada 2021 arrancará oficialmente el 1ero de diciembre, bajo estrictos protocolos de higiene y seguridad. Entre las alternativas que impone la “nueva normalidad”, está el uso de aplicaciones y soluciones tecnológicas para reservar lugares y digitalizar pagos en transportes, hoteles, restaurantes y playas, y de este modo preservar la distancia social.

Para aquellos que elijan viajar a la costa, será obligatorio el uso de la app Cuidar en su versión verano (cuyos detalles técnicos se están ajustando). Con esta aplicación, el gobierno busca contar con información anticipada sobre cuántas personas confluirán en cada destino turístico de forma simultánea, y así evitar posibles aglomeraciones. Pero además de la aplicación oficial, son varias las startups que están adaptando sus soluciones tecnológicas al contexto.

Apps para la playa

La plataforma Yappla.com, para elegir carpas y sombrillas en la costa Atlántica, sumó la posibilidad de pagar online la reserva y hacerse un autotest de Covid-19 antes de llegar al balneario elegido.

“Nuestra plataforma se adapta al Protocolo Sanitario, digitalizando procesos que antes se hacían de forma presencial”, explica Lucas de Almeida (30) cofundador de Yappla.com. “Cuando la lanzamos, el verano pasado, pensábamos ahorrarle tiempo y hacer más fácil la elección de un balneario al visitante.”

En el actual contexto, además de la reserva y el pago online, incorporamos una auto declaración jurada de salud contestando unas sencillas preguntas”, apunta su socio, Gastón Giménez (35). De este modo, el propio turista puede hacerse un control de síntomas online, y reportar la situación al balneario antes de llegar.

La plataforma, disponible en las playas de la costa bonaerense y Las Grutas, permite comparar balnearios, con sus precios, servicios, ubicación y la disponibilidad real, pudiendo reservar en el momento el espacio de sombra como si fuera un teatro o un cine. Se basa en un desarrollo propio, y su modelo de negocios es similar al de las apps de delivery: consiste en cobrarle una comisión al balneario y un fee al usuario por cada reserva.

Lucas de Almeida y Gastón Gimenez, creadores de Yappla.com

 

Digitalización a la carta

Menú virtual es una app desarrollada por el ingeniero en sistemas y emprendedor tucumano Marco Canevaro (23), que permite leer la carta de restaurantes y bares a través del celular, mediante un código QR. “Había empezado a desarrollar la app a comienzos de año, y cuando se declaró la pandemia, tuve que darle una vuelta de tuerca y así adaptarla a los protocolos para la reapertura de restaurantes y bares”, cuenta el emprendedor. “Una de las recomendaciones era cubrir las hojas del menú con plástico y limpiarlas luego de cada uso, pero usar el propio celular para leerlo resulta más práctico”.

“Los dueños del local gastronómico solo tienen que subir las fotos del menú a la plataforma, y los clientes pueden leerlo en su celular utilizando la cámara, sin necesidad de bajarse ninguna app”, explica. La plataforma está integrada con WhatsApp para que los clientes de delivery y take away puedan leer la carta en sus teléfonos también.

Menú virtual se lanzó en junio en un bar de Tucumán y actualmente tiene más de 30 clientes en varias provincias, y dos restaurantes en España. Dependiendo de la cantidad de mesas del local, se paga un abono mensual de entre $ 800 y $ 1.500.

Para el verano, Cannevaro espera incorporarle un módulo de reservas y otro de pagos online. También está desarrollando una funcionalidad que permite pasar el texto a voz, para que no videntes o con dificultades en la visión puedan escuchar el menú.

Marcos Canevaro, fundador de Menú Virtual.

 

Posibilidades técnicas y barreras sociales

La mayor movilidad de personas durante la temporada de verano impone un desafío no solo tecnológico, para controlar la pandemia. “Las herramientas técnicas para monitorear los traslados de las personas y la posible difusión de los contagios están disponibles, pero su aplicación tiene barreras que son más de tipo social y jurídico, relacionadas con la privacidad de los datos”, advierte Sebastián Uchitel, doctor en Ciencias de la Computación, docente de la UBA e investigador del Conicet y asesor del gobierno bonaerense en temas de Informática y Covid-19.

En este sentido, la app Cuidar, que incluye un autotest de Covid-19 integrado al permiso de circulación, podría técnicamente integrarse a otras aplicaciones para reservas turísticas e ingreso a localidades de veraneo. Sin embargo, esto plantea desafíos en cuanto a la protección de los datos personales.

“La primera versión de Cuidar incluía la geolocalización para indicar a las personas con síntomas compatibles con Covid-19, cuál era el centro de salud más cercano. Sin embargo, esta funcionalidad fue eliminada en la siguiente versión, para evitar suspicacias en cuanto al manejo de esos datos”, recuerda Blas Briceño, integrante de la Comisión Directiva de la Cámara de Empresas de Software (Cessi), que participó junto con organismos de gobierno, la Fundación Sadosky y el Conicet en el desarrollo de la app.

“Varios municipios están desarrollando aplicaciones para gestionar el ingreso de visitantes de acuerdo a la capacidad del sistema sanitario local”, comenta Uchitel. El problema de cruzar estos datos con los resultados de los test de Covid-19 es que “la información de salud debe manejarse a nivel nacional y no de cada municipio, y requiere un acuerdo social de que es necesario hacer controles”.

Tecnologías para viajes seguros

“La recuperación del turismo pasará por la integración del mundo físico con el digital para gestionar en tiempo real los espacios y ayudar al cumplimiento de las medidas de seguridad”, apunta Alberto Bernal, responsable de Desarrollo de Negocio de Minsait.

Jim Lucier, presidente de SAP Concur.

 

La firma, del grupo español Indra, desarrolló una plataforma interoperable para la gestión turística y el control de aforos, que ya funciona en España e Italia. Esto incluye “una app para que los usuarios conozcan su nivel de exposición al virus, calculado por un algoritmo que tiene en cuenta, además de los síntomas, los lugares por los que ha pasado, los objetos con los que interactuó y los encuentros cercanos con otras personas. Cuando el algoritmo detecta que el nivel de exposición supera cierto límite, puede recomendar medidas de higiene, cuarentena o consulta al servicio médico”, detalla Bernal.

Por su parte, Jim Lucier, presidente de SAP Concur, señaló en un reciente foro virtual sobre el impacto del Coronavirus en el Turismo, que “la automatización de los procesos de booking y el seguimiento de los viajes serán claves para recomponer a esta industria”. La compañía lanzó recientemente la solución Concur Locate que permite gestionar los viajes corporativos según el nivel de riesgo (sanitario) de los destinos.

Experiencias del verano europeo

En países de Asia y Europa se desarrollaron aplicaciones de rastreo, que detectan y avisan si alguien estuvo en contacto con un caso positivo de Covid-19, pero su implementación no estuvo exenta de controversias. Uno de los pioneros en este tipo de soluciones fue Alemania con su app Corona-Warn, de uso voluntario.

Su desarrollo, a cargo de Telekom y SAP, costó 20 millones de Euros. La aplicación utiliza el Bluetooth para detectar la cercanía con otros (teléfonos móviles de) usuarios, en lugar de la geolocalización del GPS, que resulta más invasiva; y emite una advertencia en caso de que uno de ellos dé positivo a Covid-19 posteriormente. Aún así, tuvo muchos detractores y bajo nivel de adopción. Menos del 40 por ciento de los alemanes se bajaron la app, cuando se requiere más del 60 por ciento para que el sistema sea efectivo. También Francia, Suiza, Italia, Polonia, Letonia y España desarrollaron sus propias apps, basándose en tecnologías de Apple y Google que brindaron una API (interfaz de programación de aplicaciones) a los respectivos gobiernos.

El problema es que estas aplicaciones nacionales no son interoperables, y al traspasar las fronteras, los veraneantes tienen que bajarse una nueva, lo que implica una barrera más para su uso. Aunque la llegada de una vacuna está cada vez más cerca, este verano transcurrirá en pandemia. Todo indica que la tecnología será una aliada a la hora de monitorear y tratar de controlar el avance del virus frente a un inevitable mayor desplazamiento de personas.

Fuente: infotechnology

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