El gobierno de Santa Fe puso en marcha un nuevo esquema de regularización fiscal destinado a contribuyentes con deudas provinciales vencidas al 31 de marzo de 2026. La medida fue formalizada a través de la Resolución 91 del Ministerio de Economía y estará vigente hasta el próximo 31 de julio.
El programa, impulsado por la cartera que conduce Pablo Olivares, apunta a facilitar el cumplimiento tributario en un contexto de desaceleración económica y dificultades financieras para familias y pequeñas empresas.
La iniciativa alcanza obligaciones vinculadas a Ingresos Brutos, Impuesto Inmobiliario Urbano y Rural, Patente Automotor, Sellos e Instituto Becario, incluyendo capital, intereses y multas.
Uno de los principales ejes del plan es la segmentación de los contribuyentes según su perfil fiscal y patrimonial. Para eso, el esquema fue dividido en cinco categorías diferentes, con condiciones específicas de financiación y tasas de interés.
Cinco planes según el perfil del contribuyente
El denominado Plan A está orientado a pequeños y medianos contribuyentes, además de familias que posean hasta dos inmuebles o dos vehículos registrados. Este segmento podrá acceder a hasta 12 cuotas sin interés y planes de hasta 36 meses con una tasa mensual del 1,5%.
Por su parte, el Plan B contempla a contribuyentes con mayor patrimonio y ofrece hasta seis cuotas sin interés, mientras que los planes más extensos tendrán tasas escalonadas de hasta el 2% mensual.
El Plan C está destinado a grandes contribuyentes y mantiene beneficios similares, aunque con tasas más elevadas para los planes de largo plazo.
En tanto, el Plan D fue diseñado específicamente para empresas que mantienen litigios administrativos o judiciales con el fisco provincial, así como para agentes de retención o percepción con incumplimientos. En estos casos, las tasas de financiación podrán alcanzar el 3% mensual en los esquemas de mayor plazo.
La novedad del programa aparece en el Plan E, que establece condiciones preferenciales para instituciones y prestadores vinculados a servicios de salud y atención de personas con discapacidad. Ese universo podrá acceder a planes de hasta 36 cuotas sin interés.
Adhesión digital y alivio fiscal
La adhesión al régimen estará habilitada durante 90 días y deberá realizarse de manera digital a través del portal oficial de la provincia. Los contribuyentes necesitarán contar con CUIT, Clave Fiscal de ARCA y una cuenta bancaria con CBU para adherir al débito automático de las cuotas.
Durante la presentación del programa, Olivares sostuvo que el objetivo es “acompañar a quienes producen, trabajan y atraviesan dificultades en un contexto macroeconómico complejo”.
Desde la Administración Provincial de Impuestos remarcaron además que este régimen especial no reemplaza los planes permanentes de financiación ya vigentes, sino que funciona como una herramienta extraordinaria para incentivar la regularización fiscal.
Qué deudas quedaron excluidas
La resolución también establece una serie de exclusiones. No podrán incorporarse al programa las deudas vinculadas a retenciones o percepciones del SIRCREB, obligaciones incluidas en planes de pago actualmente vigentes ni compromisos derivados de resoluciones específicas dictadas por la API.
Tampoco podrán adherir contribuyentes imputados por delitos tributarios contemplados en la legislación penal fiscal nacional o causas vinculadas al incumplimiento de obligaciones impositivas.
Con este esquema, la provincia busca mejorar los niveles de cobrabilidad sin recurrir a una mayor presión tributaria, mientras intenta dar alivio financiero a sectores afectados por la caída de actividad y las dificultades de financiamiento.

























