El mercado automotor argentino atraviesa un escenario contradictorio. Aunque el ingreso de vehículos híbridos y eléctricos importados generó un fuerte movimiento comercial en determinados segmentos, las ventas totales de autos cero kilómetro cerraron abril con números en baja y un importante sobrestock en las concesionarias.
Así lo explicó Jorge Pesado Castro, integrante de ACARA, quien señaló que el sector vive una realidad dividida entre el crecimiento de los modelos importados con tecnología híbrida o eléctrica y la caída en la comercialización de vehículos nacionales y del Mercosur.
“Hay una dualidad muy marcada. Abril terminó con una caída del 14% en las ventas y, en el acumulado del primer cuatrimestre de 2026 frente al mismo período de 2025, el retroceso ronda el 5%”, afirmó.
Según detalló, el principal impulso comercial hoy proviene de los vehículos importados que ingresan con arancel cero, una política orientada a fomentar tecnologías menos contaminantes y de menor consumo energético.
“Los autos híbridos y eléctricos crecieron mucho porque son competitivos, tienen tecnología avanzada, altos estándares de seguridad y diseños muy modernos. La mayoría proviene de China”, explicó.
Sin embargo, aclaró que este fenómeno todavía representa una porción menor del mercado total. Actualmente, los vehículos chinos explican entre el 8% y el 10% de las ventas anuales, lo que equivale a unas 50.000 unidades por año.
Pesado Castro indicó en diálogo con LT8 que existe un cupo limitado para este tipo de importaciones con arancel cero, una herramienta que también busca proteger a las terminales radicadas en Argentina.
En paralelo, el segmento más tradicional del mercado —autos nacionales y producidos en el Mercosur— muestra un desempeño más débil. “Quedaron un poco atrás frente al avance de la tecnología híbrida y eléctrica. Eso es lo que termina impactando en los números generales”, sostuvo.
Las terminales reaccionan
Frente a este nuevo escenario competitivo, las automotrices locales comenzaron a acelerar lanzamientos y procesos de actualización tecnológica.
“Las terminales ya están reaccionando. En los próximos meses habrá lanzamientos importantes de marcas instaladas en el país, con nuevos modelos híbridos y eléctricos”, adelantó.
Además, consideró que la mayor competencia podría derivar en beneficios para el consumidor, tanto por mejoras tecnológicas como por una presión a la baja sobre los precios.
“Todo esto obliga a las terminales a ser más competitivas, abaratar productos y modernizarse. El gran beneficiado termina siendo el consumidor”, señaló.
Sobrestock y promociones
Uno de los datos que más preocupa al sector es el acumulado de stock en concesionarias. Actualmente existen cerca de 140.000 vehículos cero kilómetro disponibles, un volumen equivalente a aproximadamente tres meses de ventas.
De acuerdo con Pesado Castro, esta situación responde a la desaceleración que se profundizó mes a mes durante el primer cuatrimestre.
Ante este escenario, las concesionarias salieron agresivamente al mercado con promociones, descuentos y financiación.
“Hoy hay bonificaciones, rebajas y planes de financiación. Toda la artillería comercial está puesta para reducir el sobrestock”, explicó.
El dirigente también destacó un cambio de tendencia en las preferencias del público. Mientras los sedanes tradicionales pierden protagonismo, los SUV ganan terreno como el formato más buscado por los consumidores argentinos.
“Los SUV pasaron a ocupar el lugar que antes tenían los sedanes. Aunque todavía predominan los motores de combustión, hay una demanda creciente por vehículos con tecnología más eficiente”, indicó.
El desafío de los autos chinos
Consultado sobre la confiabilidad de los vehículos de origen chino, Pesado Castro sostuvo que la calidad mejoró notablemente en los últimos años y destacó las garantías ofrecidas por las marcas.
“La mayoría de estos vehículos tiene garantías de entre cinco y siete años, y las baterías cuentan con cobertura de hasta ocho años”, afirmó.
También explicó que el costo de reemplazo de baterías se redujo significativamente. Mientras hasta hace poco el cambio completo podía costar entre 10.000 y 12.000 dólares, actualmente el valor ronda entre 5.000 y 6.000 dólares.
En cuanto a la postventa, reconoció que todavía existen algunas demoras en la provisión de repuestos, aunque aseguró que las concesionarias ya cuentan con estructuras de servicio técnico y atención posventa.
Infraestructura, el gran límite
Otro de los desafíos para la expansión de los autos eléctricos en Argentina sigue siendo la infraestructura de carga.
Pesado Castro reconoció que todavía no existen suficientes estaciones para garantizar una cobertura nacional eficiente, aunque mencionó que ya funcionan corredores con puntos de carga entre Rosario, Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe.
De todos modos, aclaró que la mayoría de los vehículos electrificados que hoy ingresan al país son híbridos, por lo que no dependen exclusivamente de estaciones de recarga.
“El 90% de los autos electrificados importados son híbridos y se recargan automáticamente mientras circulan. Eso hoy facilita mucho su adopción”, concluyó.

























