La Federación Gremial de Comercio e Industria de Rosario encendió una nueva señal de alarma sobre la situación que atraviesan las pequeñas y medianas empresas de la ciudad. A través de un relevamiento realizado por su Observatorio Económico, la entidad detectó un crecimiento de los locales vacíos en el centro rosarino durante el primer trimestre de 2026, en un contexto marcado por caída del consumo, presión impositiva y falta de acceso al crédito.
El presidente de la institución, Eduardo Maradona, aseguró que muchas pymes “están al límite” y sostuvo que la recuperación de los indicadores macroeconómicos todavía no se traduce en mejoras concretas para la actividad cotidiana.
Más locales vacíos en el centro
Según el informe difundido por la entidad, durante el primer trimestre del año se registró un aumento cercano al 8% en la desocupación de locales comerciales respecto del mismo período de 2025.
El relevamiento tomó como referencia el área comprendida entre avenida Oroño y calle Buenos Aires, desde Tucumán hasta Mendoza, uno de los principales corredores comerciales de Rosario.
Las arterias más afectadas fueron Santa Fe, Mendoza y Rioja. En un segundo escalón aparecieron Córdoba, Maipú, Sarmiento, Presidente Roca y San Juan. La excepción, según destacaron desde la Federación, continúa siendo calle San Luis, que mantiene buenos niveles de ocupación comercial.
“La economía va a dos velocidades”
Maradona sostuvo que la estabilización macroeconómica lograda por el Gobierno nacional no alcanza por sí sola para reactivar al entramado pyme.
“Tenemos baja inflación, disciplina fiscal y dólar estable, pero eso no se refleja en la microeconomía. Creen que ordenando la macro, la micro se acomoda sola, y no está pasando”, afirmó.
En esa línea, describió una economía “a dos velocidades”: por un lado, sectores como agro, minería y energía con números positivos; por el otro, rubros intensivos en mano de obra como comercio, industria y construcción mostrando indicadores negativos.
El peso de impuestos y costos laborales
El dirigente empresario remarcó que uno de los principales obstáculos para producir y generar empleo en Argentina son los altos costos impositivos y laborales no salariales.
“Estamos en casi un 55%. Es un disparate”, aseguró en referencia a la carga total que enfrentan las empresas al momento de contratar personal.
También comparó la situación local con Paraguay, país al que definió como uno de los destinos más atractivos de Sudamérica para invertir. Según indicó, allí el impuesto a las ganancias empresarias es del 10% frente al 35% argentino, el IVA es del 10% contra el 21% local y cuentan con líneas de financiamiento a siete años, con dos de gracia y tasas cercanas al 7%.
Maradona cuestionó además el rumbo económico nacional y sostuvo que, de continuar la actual dinámica, la Argentina podría avanzar hacia una estructura social similar a la chilena.
“Ricos y pobres, con desaparición de la clase media. Y la clase media es la columna vertebral del país, la que tracciona el consumo y motoriza la economía interna”, señaló.
Para el titular de la Federación Gremial, existe “un error de concepto” al priorizar exclusivamente la macroeconomía sin atender el funcionamiento real del mercado interno, el empleo y la producción.
Qué reclama el sector pyme
Desde la entidad plantearon una hoja de ruta en tres etapas para revertir la crisis: primero, un plan de financiamiento para aliviar a empresas y familias; luego una reforma fiscal que reduzca costos de producción y mejore competitividad; y finalmente una reforma laboral.
“Arrancamos al revés. Así no se genera empleo ni crecimiento”, resumió Maradona.
Mientras tanto, en Rosario la postal de persianas bajas y locales vacíos empieza a multiplicarse y refleja con crudeza las dificultades que atraviesa buena parte del comercio urbano.

























