Belgrano Cargas: la agroindustria celebra el avance de la privatización y reclama inversiones para bajar los costos logísticos

La entidad que agrupa a las principales empresas de la industria aceitera y exportadora destacó la apertura del proceso de privatización de la red ferroviaria. Advierten que una mayor inversión y eficiencia en el transporte de cargas podría recuperar competitividad para las zonas productivas alejadas de los puertos.

La agroindustria argentina recibió con expectativa el avance del proceso de privatización de la red administrada por Belgrano Cargas y Logística (BCyL). Desde la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina y el Centro de Exportadores de Cereales (CIARA-CEC) consideraron que la medida representa una oportunidad para mejorar la competitividad del complejo agroexportador y reducir uno de los principales obstáculos que enfrenta la producción: los elevados costos de transporte.

La entidad celebró la publicación de la Resolución 1350 del Ministerio de Economía, que habilita el proceso de privatización, y sostuvo que la incorporación de inversiones y una gestión más eficiente del sistema ferroviario pueden resultar determinantes para el desarrollo de las economías regionales y de las zonas agrícolas más alejadas de los puertos.

El punto central para el sector es el costo logístico. Una parte importante de la producción de maíz, trigo, soja, girasol y otros granos se genera a cientos de kilómetros de las terminales portuarias, lo que coloca a los productores en una situación de desventaja frente a aquellos ubicados en zonas con mayor infraestructura y menores distancias hacia los principales nodos de exportación.

Un ferrocarril con más inversión y competencia

Para CIARA-CEC, el esquema planteado para la futura operación de la red incorpora herramientas que pueden facilitar tanto la inversión privada como la ampliación de la capacidad ferroviaria.

Uno de los aspectos destacados es la adopción del modelo de open access, que implica el acceso abierto a la infraestructura y evita establecer una exclusividad comercial para un único operador. Según la entidad, este mecanismo puede favorecer una mayor competencia y permitir que distintos actores participen del desarrollo de la red.

Además, el nuevo marco contractual contempla la posibilidad de que los futuros concesionarios celebren acuerdos con inversores, acopios y dadores de carga para cofinanciar obras y reservar capacidad en determinados ramales.

Este punto es considerado especialmente relevante para el agro, ya que permitiría vincular las necesidades concretas de los productores y operadores logísticos con las inversiones necesarias para recuperar o ampliar tramos ferroviarios estratégicos.

A esto se suma la posibilidad de que las concesiones puedan acceder al Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI), una herramienta que, de acuerdo con CIARA-CEC, puede aportar previsibilidad y mejores condiciones para encarar proyectos de modernización de vías y de infraestructura ferroviaria.

La apuesta por recuperar competitividad

La expectativa del sector agroexportador excede, de todos modos, la discusión sobre quién administrará los trenes. El objetivo de fondo es que la red ferroviaria vuelva a funcionar como una herramienta para reducir los costos de llevar la producción desde el interior hacia los puertos.

En ese sentido, CIARA-CEC considera que la transición desde un modelo de administración estatal hacia uno basado en inversión y gestión privada, con competencia y reglas definidas, puede permitir que el sistema ferroviario se adapte mejor a las necesidades logísticas del agro y de otras actividades productivas.

La importancia de esa transformación radica en que una mejora en el transporte ferroviario no sólo podría beneficiar a las grandes empresas exportadoras. También podría ampliar las posibilidades comerciales de miles de productores ubicados lejos de los principales corredores portuarios, especialmente en aquellas regiones donde el costo del flete por camión tiene un peso significativo sobre el resultado económico de cada campaña.

Ahora comienza la etapa decisiva

Con la publicación de la resolución, se abre ahora una instancia en la que las empresas interesadas deberán analizar los pliegos y evaluar posibles propuestas de inversión y operación.

Para la agroindustria, ese proceso será determinante. La expectativa es que las ofertas que surjan no se limiten a garantizar la operación de la infraestructura existente, sino que contemplen inversiones capaces de recuperar ramales, mejorar las vías y aumentar la capacidad de transporte.

En definitiva, el desafío será transformar la privatización de Belgrano Cargas en una herramienta concreta para bajar costos logísticos y devolver competitividad a la producción del interior. Para CIARA-CEC, la oportunidad está planteada; ahora habrá que ver qué inversiones aparecen y si logran responder a las necesidades de la economía agroexportadora.

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