Tesla avanza con su estrategia para ingresar al mercado argentino y ya trabaja para que sus vehículos eléctricos puedan acceder al régimen de importación con beneficios arancelarios que impulsa el Gobierno nacional. El objetivo de la compañía es comercializar sus modelos en el país con precios más competitivos, aunque para lograrlo necesita modificaciones en el esquema vigente.
Actualmente, la administración nacional prepara una nueva licitación para habilitar el ingreso de hasta 50.000 vehículos eléctricos e híbridos por año sin abonar el arancel extrazona del 35%. El beneficio alcanza tanto a terminales automotrices como a importadores, pero establece una condición clave: el valor FOB de cada unidad no puede superar los 16.000 dólares.
Ese requisito representa el principal obstáculo para Tesla. La mayor parte de los modelos de la marca estadounidense supera ampliamente ese valor, por lo que, de mantenerse el esquema actual, debería afrontar el arancel completo para ingresar al mercado argentino.
Un régimen que favorece a los fabricantes chinos
La limitación del valor FOB también genera cuestionamientos de otras automotrices internacionales. Según sostienen en el sector, el programa termina beneficiando principalmente a fabricantes chinos, que cuentan con una amplia oferta de vehículos eléctricos de menor costo y pueden cumplir con el requisito para importar sin impuestos.
Marcas como BYD, Chery y Geely aparecen entre las principales favorecidas por el régimen, ya que disponen de modelos que se ajustan al límite establecido por el Gobierno.
Tesla busca cambiar las reglas
En ese contexto, Tesla impulsa modificaciones que permitan ampliar el alcance del programa y contemplar vehículos de mayor valor. La empresa considera que, de esa manera, podría competir en igualdad de condiciones con otros fabricantes que ya tienen previsto incrementar su presencia en el mercado argentino.
El interés de la compañía por el país no es nuevo. Este año formalizó la creación de Tesla Argentina S.R.L., designó un responsable para las operaciones locales y comenzó a desarrollar una estrategia que, en una primera etapa, contempla la instalación de infraestructura de carga para vehículos eléctricos. La comercialización de automóviles se proyecta para 2027.
Un mercado que gana protagonismo
La nueva licitación para importar vehículos electrificados se realizará entre agosto y septiembre y volverá a poner en disputa un cupo que despierta un fuerte interés entre las automotrices. En la convocatoria anterior, las solicitudes triplicaron la cantidad de unidades disponibles, reflejando el creciente atractivo del mercado argentino para este tipo de tecnologías.





























