El mercado automotor argentino atravesó un mayo complicado, con una caída interanual superior al 25% en el patentamiento de vehículos. Sin embargo, desde la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA) relativizan el impacto de ese dato y sostienen que existen señales que permiten proyectar una recuperación durante los próximos meses.
Así lo afirmó Jorge Pesado Castro, referente de la entidad, quien remarcó que el retroceso mensual debe analizarse en un contexto más amplio. Según explicó, el acumulado de patentamientos de 2026 muestra una caída cercana al 9%, un porcentaje considerablemente menor al registrado durante mayo.
“El número alarma, pero no lo veo dramático”, señaló el dirigente, quien destacó algunos indicadores económicos que podrían favorecer una mejora de la actividad. Entre ellos mencionó el crecimiento de la industria metalmecánica y el impacto que tendrá la cosecha récord de soja y maíz sobre la economía de la región núcleo.
Consumo debilitado y presión sobre las pymes
Pesado Castro atribuyó parte de la caída en las ventas al complejo escenario que atraviesan las pequeñas y medianas empresas, afectadas por la pérdida de rentabilidad y la retracción del consumo.
“Las pymes vienen sufriendo un año marcado por la caída del consumo y la pérdida de rentabilidad”, explicó, al tiempo que señaló que el sector automotor también se encuentra atravesando un proceso de adaptación a nuevas tendencias de mercado.
Entre ellas sobresale el crecimiento sostenido de los vehículos híbridos y eléctricos, que comienzan a ganar participación frente a los modelos tradicionales producidos por terminales radicadas en el país.
La revolución híbrida gana terreno
Según el directivo de ACARA, se observa una clara migración de consumidores hacia los vehículos híbridos, impulsada por una combinación de factores económicos y tecnológicos.
Estos modelos ingresan al país con arancel cero, ofrecen mayores niveles de equipamiento, seguridad y tecnología, y presentan costos operativos significativamente más bajos.
“El híbrido aparece hoy como la solución ideal para Argentina, donde la infraestructura de carga eléctrica todavía no está completamente desarrollada”, sostuvo.
De acuerdo con las estimaciones del sector, un vehículo híbrido puede reducir el consumo de combustible en torno al 50% respecto de un automóvil convencional, mientras que un modelo completamente eléctrico puede alcanzar ahorros cercanos al 80%.
Actualmente, un híbrido de gama media con equipamiento completo se comercializa en valores cercanos a los US$ 28.000, un precio que, según Pesado Castro, resulta comparable al de muchos modelos nacionales del mismo segmento.
Beneficios fiscales en Santa Fe
A las ventajas vinculadas al consumo y la tecnología se suman incentivos impositivos que están contribuyendo a acelerar la adopción de este tipo de vehículos.
En la provincia de Santa Fe, los autos híbridos están exentos del pago del patentamiento inicial y de la patente durante cinco años, un beneficio que mejora significativamente el costo total de propiedad.
Para el representante de ACARA, esta combinación de incentivos explica gran parte del cambio de comportamiento que se observa en los consumidores.
Financiamiento y motos: dos mercados con realidades distintas
Consultado sobre el impacto de la baja de tasas impulsada por el Banco Central, Pesado Castro consideró que todavía no se perciben mejoras concretas en el financiamiento para la compra de vehículos.
Incluso señaló que algunas líneas promocionales que habían sido impulsadas por entidades bancarias públicas perdieron competitividad durante los últimos meses.
En contrapartida, destacó el crecimiento sostenido del mercado de motocicletas, especialmente en los segmentos de baja y media cilindrada.
Según explicó, el aumento de las tarifas del transporte público y la necesidad de alternativas de movilidad más económicas están impulsando la demanda de motos en distintos puntos del país.
Expectativas para el segundo semestre
Más allá de la caída registrada en mayo, desde ACARA mantienen una visión moderadamente optimista para la segunda mitad del año.
La mejora de algunos indicadores industriales, el ingreso de divisas provenientes de una cosecha que podría marcar un récord histórico y la consolidación de nuevas tendencias de consumo aparecen como factores que podrían contribuir a estabilizar el mercado automotor y revertir parte de la caída observada durante los primeros meses de 2026.
























