Alquileres en septiembre: los contratos atados a inflación suben 9,02% y los que ajustan por ICL, 11,24%

Los incrementos dependerán de lo pactado entre propietario e inquilino. Un alquiler de $700.000 actualizado por IPC pasará a $763.151. Además, este mes vencen muchos de los contratos firmados en septiembre de 2023 bajo la antigua ley.

Los contratos de alquiler que tengan prevista una actualización en septiembre de 2026 volverán a modificar sus valores, aunque el porcentaje dependerá del mecanismo de ajuste establecido entre las partes.

Tras la derogación de la Ley de Alquileres, vigente desde fines de diciembre de 2023, propietarios e inquilinos quedaron habilitados para definir libremente la duración del contrato, la frecuencia de las actualizaciones y el índice utilizado.

En la práctica, buena parte de los nuevos contratos se firmaron por dos años, en pesos y con ajustes cada tres o cuatro meses, principalmente vinculados al Índice de Precios al Consumidor (IPC).

Cuánto aumenta por IPC

Para los contratos con actualización cuatrimestral por inflación, el ajuste de septiembre será de 9,02%, tomando como referencia los últimos índices disponibles.

Así, un alquiler que hasta agosto era de $700.000 pasará a $763.151. En tanto, uno de $900.000 subirá a aproximadamente $981.195.

Qué pasa con los contratos que usan ICL

Aunque ya no existe la obligación legal de utilizar el Índice de Contratos de Locación (ICL), las partes pueden continuar eligiéndolo como mecanismo de actualización.

Para los contratos que tengan previsto un ajuste cuatrimestral mediante ese indicador en septiembre, el incremento será de 11,24%.

En ese caso, un alquiler de $700.000 pasará a alrededor de $778.649.

Septiembre también marca el final de contratos de la vieja ley

Otro movimiento importante del mercado se producirá por los contratos firmados en septiembre de 2023, cuando todavía regía la legislación anterior.

Aquellos acuerdos se celebraban por tres años y contemplaban actualizaciones anuales mediante ICL, por lo que muchos llegarán ahora a su vencimiento definitivo.

Quienes continúen alquilando deberán negociar un nuevo contrato bajo el actual régimen de libertad contractual.

El escenario, además, puede abrir margen para la negociación: los precios de publicación de nuevas propiedades no necesariamente coinciden con los valores que actualmente pagan quienes arrastran contratos actualizados periódicamente, especialmente después de la desaceleración de la inflación.

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