La dinámica de actualización de los contratos de alquiler vuelve a mostrar diferencias según el marco legal bajo el que fueron firmados. Según información difundida por COCIR, en mayo de 2026 el Índice de Contratos de Locación (ICL) del Banco Central —aplicable a contratos bajo la Ley 27.551— marca una suba interanual del 32,82% para el período comprendido entre el 1 de mayo de 2025 y el 1 de mayo de 2026.
En paralelo, para los contratos firmados bajo el esquema de la Ley 27.737, que habilita ajustes semestrales, la actualización correspondiente arroja un incremento del 15,13% entre el 1 de noviembre de 2025 y el 1 de mayo de 2026.
La diferencia entre ambos mecanismos refleja no solo el cambio normativo sino también el impacto del contexto inflacionario sobre los contratos vigentes. Mientras el ICL combina inflación y salarios con una periodicidad anual, el nuevo esquema acorta los plazos de ajuste y genera una actualización más frecuente, aunque en tramos más moderados.
En el mercado, esta dualidad sigue conviviendo: por un lado, contratos firmados bajo la legislación anterior que todavía ajustan una vez por año; por otro, nuevos acuerdos que incorporan revisiones semestrales, en línea con una mayor flexibilidad en la negociación entre partes.
El dato de mayo confirma una tendencia: los ajustes anuales siguen siendo significativamente más altos en términos acumulados, mientras que los esquemas más recientes buscan distribuir el impacto en períodos más cortos, en un mercado que continúa reacomodándose tras los cambios regulatorios.

























